RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – “La única vinculación que quieren hacer a Daniel Guerrero es que es hijo de Donald Guerrero, y es por eso que lo traen a último momento, sin haberlo citado”, afirmó este viernes la defensa de Daniel Alberto Guerrero Mena, en referencia a la acusación del Ministerio Público.
Los abogados Conrad Pittaluga y Laura Rodríguez calificaron de “carente de sustento” la acusación presentada contra su cliente en relación con la empresa Intercaribe Mercantil, S.A.S, al ejercer la defensa de Guerrero Mena ante el tribunal
Según la defensa, la imputación sostiene que Guerrero Mena habría recibido millonarios pagos de Mustafá Abu Naba’a entre 2015 y 2020 y participado en presuntas maniobras fraudulentas para estafar al Estado.
Sin embargo, los abogados destacan que la acusación no detalla de manera precisa cuándo, cómo ni dónde se habrían cometido los hechos.
“Una lectura detenida de la acusación evidencia que no se formulan cargos claros respecto a supuesta extorsión, recepción de fondos, maniobras fraudulentas, pagos irregulares del Banreservas o simulación de salida de la empresa”, señalaron.
Asimismo, denunciaron que durante la etapa preparatoria del proceso no se garantizó a Guerrero Mena el derecho a la defensa material ni al principio de contradicción, limitando su capacidad de presentar pruebas o desvirtuar los señalamientos antes de la formalización de la acusación.
Los abogados subrayaron que Intercaribe Mercantil era una empresa privada sin contratos con el Estado y que las operaciones cuestionadas se desarrollaron en condiciones normales de mercado.
Además, recordaron que algunos hechos imputados, como la supuesta extorsión de 2013, no pudieron haber sido cometidos por Guerrero Mena, quien en ese año estudiaba en Arizona State University, en Estados Unidos.
Con base en estos argumentos, la defensa expresó su confianza en que la jueza Altagracia Ramírez, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, dictará un auto de no lugar a favor de Daniel Alberto Guerrero Mena, ante la ausencia de pruebas que lo vinculen con los hechos investigados.




