RESUMEN
Cada vez que paso por la cancha #4 del Club Arroyo Hondo me quedo ensimismado por largo tiempo observando el empeño y dedicación del profesor Percio con cada uno de sus alumnos en la enseñanza del tenis.
Los resultados están a la vista, alumnos de todas las edades rápidamente adquieren destreza y buen desempeño en las canchas disfrutando de este maravilloso deporte. El profesor con la figura de un hombre bondadoso y buena gente, además de esa entrega total con sus alumnos, comparte estrechamente con todo el personal de soporte al área de tenis del Club Arroyo Hondo, con una hermandad manifiesta desde el abnegado Juan, quien prepara y da mantenimiento a las canchas, como con auxiliares y otros profesores.
Es de tan buen vivir este profesor entregado a su tarea, que ni una sola vez lo he visto envuelto en discusión o discordia alguna, su sonrisa lo pinta como un hombre sencillo y de paz. Detrás de este buen hombre y entregado profesor existe una historia de alta competición y de numerosos logros a través de su dilatada historia. Percio nace en un pueblito de la Línea Noroeste, Loma de Cabrera caracterizado por la calidad de sus pobladores.
A temprana edad se traslada a la bella península de Samaná y a los 17 años es ciudadano de la Capital. El ronda las siete décadas y es de los de la canción de Ana Belén: los del 53. Por cosas del destino le toca residir en las cercanías del Santo Domingo Tennis Club -La Bocha- y como toda la muchachada del sector pronto participa en la práctica del tenis. A medida que pasaban los días el joven que viene desde la lejanía es ya un experto en la práctica de este deporte.
El tenis es un deporte de caballeros y su práctica engendra un sentido de nobleza y caballerosidad como ningún otro deporte, pronto cosecha un numeroso círculo de amistades en todos los niveles sociales.
Esa época de esplendor del tenis en que se desarrolló Percio, reunió una serie de jugadores, como Giovanny Cruz -El Moreno-, Emilio Vásquez, Limbert Pichardo, Camaño, Bernardo Reyes, Francisco Santos, el profesor Antuña y muchos otros que conforman la plataforma histórica del desarrollo del tenis en nuestro país. De esta pléyade de grandes jugadores, convertidos posteriormente en entrenadores nace el filón de otra generación de competidores, como Víctor Estrella, Roberto Cid y otros. Drullard se consolidó en la élite de los jugadores de alta competición, destacándose en todos los torneos que se celebraban.
Debemos destacar el Torneo Siboney, el cual se celebraba en Casa de Campo era la competición de más alto nivel del país y congregaba jugadores nacionales e internacionales, Percio se alzó en varias oportunidades con el máximo galardón, "La Gran Copa Siboney". Nuestro personaje fué desarrollando a su práctica como tenista de primera línea, la habilidad de entrenar niños, adolescentes, adultos.. con entrega y paciencia. Debemos destacar que desde una etapa muy incipiente Percio estuvo involucrado con el desarrollo de la práctica del tenis en el Club Arroyo Hondo, contribuyendo con el desaparecido arquitecto Doy Gutierrez en el aspecto de este deporte en la elaboración del master plan del Club.
Me cuenta Percio, originalmente sólo existía una cancha ubicada más o menos donde está el área infantil y el terreno era prestado. El, cada día hacía esfuerzos para que los directivos adquirieran dicho terreno. El tiempo cedido para cada jugador era de 10 minutos. Lo demás es historia, el club cuenta hoy con 4 canchas y Percio desde entonces ha sido el protagonista para que cientos de niños, jóvenes y adultos se adentren y disfruten este maravilloso deporte de la raqueta y bola.
Disfruté plenamente del testimonio de Luciano Gómez, un ejecutivo bancario y tradicional alumno de Percio. Empecé a tomar clases con Percio desde hace muchos años en el Centro Olímpico y gracias a su intermediación me hice socio del Club Arroyo Hondo. Desde entonces además de "hacerme un tenista", somos grandes amigos e incluso nuestras familias comparten. Todo lo que sé de tenis se lo debo a Percio, además de reconocer en él un gran ser humano.
Gracias a su posición como encargado del área de tenis en la Universidad Apec ha viabilizado que varios jóvenes humildes estudien becados en esa alta casa de estudios; de igual manera, a otros le ha colaborado para obtener becas en universidades extranjeras. Percio celebró durante muchos años un gran torneo en el Centro Olímpico, La Gran Copa Brugal, congregando a jugadores de todos los clubes de tenis de la ciudad Capital y del país. Muy valorado por todos los participantes, por la organización y confraternidad reinantes en su celebración.
Este atleta y extraordinario entrenador ha sido premiado en tener una bonita familia, con su esposa Oneida, 6 hijos y va ampliando la tribu con 4 nietos.
Recientemente sufrió una caida con serias consecuencias; pero Percio, como un gran competidor ha librado con éxito y ha salido victorioso también de este serio partido, para tenerlo por muchos años más en nuestras canchas.
