RESUMEN
En búsqueda de la salud integral
Mistagogia es la iniciación al conocimiento de los misterios de las religiones. Nos preguntamos por muchos aspectos de la tradición de los Reyes magos que marcaron a los dominicanos de generaciones pasadas. Nos acostumbramos a decir que son tres reyes magos por los tres regalos que trajeron al Niño Dios. En otras tradiciones de diversos países donde floreció la fe cristiana el número de los reyes variaba de acuerdo con la lectura teológica que se hiciera del relato del Evangelio de San Mateo 1, 1-12.
En número de 4, 5 o 12, e incluso varias decenas de magos en un inicio son asumidas por las Iglesias Apostólicas de lugares tales como Siria, Armenia o Egipto, entre otros. 4 magos por la totalidad de los puntos cardinales de toda la tierra, 5 por la plenitud del conocimiento y el poder o 12 en referencia a las doce tribus de Israel o por los Apóstoles de Jesús.
Hasta el siglo IV DC, de amplio desarrollo en todos los aspectos de la fe católica en lo doctrinal, litúrgico y caritativo, se acuñan desde el arte cristiano, los nombres, la procedencia, el sentido de las ofrendas, la catalogación de los magos o sabios de oriente como reyes, entre otros.
La visita de los Magos al establo de Belén se le llama la primera manifestación del Niño Dios a toda la humanidad a unos sabios venidos desde los Confines de la tierra.
Melchor, Gaspar y Baltazar representan al mundo dominante conocido de entonces: Europa, Asia y África. Viene a ofrecerle a Él INCIENSO porque es Cristo es el Cordero o el Siervo, el Hijo Amado de Dios (títulos mesiánicos sinónimos).
Le trajeron ORO para que su Sagrada Familia peregrina pudiera subsistir a tan tortuoso y apresurado viaje de huida del tirano homicida Herodes, tramo largo y de noche, de Belén a Egipto, y luego pasar al largo ocultamiento en Nazaret de tres décadas por temor a sus poderosos persecutores.
Tarde o temprano, sabían San José y la Virgen María que su Hijo requeriría de la MIRRA que le ofrendaron aquellos temerosos de Dios para su pasión y muerte llegada la hora de su sacrificio en la Cruz. Los Magos le dieron todo lo que tenían a Jesús.
Para inicios del segundo milenio cristiano, es en España que nace la costumbre de llevar regalos la noche previa al 6 de enero, de manera que el occidente tuviese una fiesta de caridad para los niños, en especial para los pequeños pobres, de manera que se tuviese una similar costumbre a la del 4 de diciembre del Santo Obispo San Nicolas, que declaraba la divinidad del Niño Jesús contra los enemigos de la fe católica y las obras de caridad de la Iglesia.
También fue el intento de arropar las ciencias médicas, astrológicas e investigativas con la fe cristiana, de manera que estos conocimientos no traspasaran la dignidad humana en toda sociedad. El término mago pasa a ser un adjetivo del término Santos Reyes de todos los pueblos de la tierra cristianizados con un claro carácter evangelizador.
Cabalgatas de los reyes, envío de cartas con las peticiones de juguetes, el compartir la rosca dulce de reyes, arte religioso de alta calidad y elegancia por doquier en Puerto Rico y en República Dominicana dejarle junto al Árbol de Navidad cigarros, hierba y agua para los camellos y una copita con ron o vino o cognac.
Roguemos para que, como sociedad sana, los niños reciban regalos educativos, no violentos y para juego grupal. La Vieja Belén, en cada uno de nosotros, ha de llevar para suplir las necesidades básicas de los menores, el alimento, el vestido, las medicinas y los útiles escolares para que los pequeños se sepan que son imagen y semejanza del Niño Dios. El autor es PhD en Teología Católica.
Por: Padre Manuel Antonio García Salcedo
Arquidiócesis de Santo Domingo
