EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- La relación entre Marshall Mathers, conocido mundialmente como Eminem, y su madre, Debbie Nelson, fue una de las más controvertidas en la vida del rapero.
A través de sus letras, Eminem dejó al descubierto un vínculo marcado por el conflicto, el resentimiento y una constante lucha emocional que lo acompañó durante gran parte de su carrera.
Desde sus primeros años en Detroit, Eminem describió su infancia como difícil, atribuyendo parte de su dolor a la relación con su madre. En canciones como “Cleaning Out My Closet” y “My Mom”, el artista acusó a Debbie de negligencia y abuso emocional, señalándola como responsable de muchas de sus inseguridades y problemas personales.
En “Cleaning Out My Closet”, por ejemplo, Eminem se dirige a su madre con palabras cargadas de rabia, relatando lo que él considera una falta de apoyo y amor durante su juventud.
Por su lado, Debbie Nelson siempre negó estas acusaciones, defendiendo que, aunque enfrentaron dificultades económicas y emocionales, ella hizo todo lo posible para criar a su hijo.
En entrevistas, como una concedida a Rolling Stone, Debbie afirmó que las representaciones en las canciones de Eminem no eran un reflejo fiel de la realidad, calificándolas como exageraciones artísticas.
La relación entre madre e hijo trascendió a lo personal y se convirtió en un tema de dominio público, alimentado por las crudas letras de Eminem y la respuesta de Debbie, quien incluso publicó un libro titulado My Son Marshall, My Son Eminem en 2008, donde ofreció su versión de los hechos.
A pesar de años de tensiones, hubo indicios de reconciliación en los últimos años. En el álbum Revival (2017), Eminem incluyó a su madre en los agradecimientos, y en una carta pública publicada en redes sociales, expresó cierto reconocimiento hacia ella, dejando entrever que las heridas podrían estar comenzando a sanar.
Aunque nunca se confirmó una reconciliación completa, los gestos finales sugieren que ambos intentaron reparar su relación.




