RESUMEN
Hasta ahora el mundo ha estado observando una guerra muy candente entre Rusia y Ucrania, pero tal confrontación no ha pasado del escenario de los medios de comunicación.
Una guerra entre Rusia y Ucrania sería una guerra entre las grandes potencias del mundo con ribetes nucleares.
Y esa confrontación en los medios de comunicación entre Rusia y Ucrania ha estado enfrentado a las grandes potencias del mundo.
Las grandes potencias de Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, están alineadas en la defensa de Ucrania frente a Rusia.
China Popular está alineada con Rusia.
El país más grande de Europa oriental después de Rusia es Ucrania.
La península de Crimea era parte de Ucrania.
Mediante una acción militar en el Mar Negro, Rusia se anexó la península de Crimea hace unos años.
La península de Crimea había sido parte del territorio de Ucrania durante la existencia de la URSS.
En el caso de la invasión rusa para anexarse la península de Crimea, las potencias de Occidente, incluyendo la OTAN, no reaccionaron.
Hoy la posición de las grandes potencias de Occidente, incluyendo la OTAN, frente a una posible invasión de Rusia a Ucrania no es la misma.
Rusia y China Popular nunca han visto con buenos ojos la expansión de la OTAN en Europa.
¿Por qué Rusia pretende invadir a Ucrania?
Rusia siempre ha entendido que con Ucrania como nación independiente su seguridad no está garantizada; en otras palabras, Rusia entiende que desde el punto de vista de la seguridad nacional y para repeler cualquier invasión o agresión de Occidente no le conviene que Ucrania sea un Estado libre e independiente.
Pero también Rusia quiere controlar a Ucrania por razones geopolíticas y económicas: Ucrania es depositaria de una enormidad de recursos naturales y minerales entre los que están el acero y el petróleo.
Y en realidad la lucha entre Rusia y Occidente es por el control de esas enormes riquezas y recursos naturales y minerales de los que dispone Ucrania.
Las potencias de Occidente entienden que no conviene al equilibrio mundial que Rusia invada y neutralice la soberanía e independencia de Ucrania.
No obstante la gran dependencia de la Unión Europea de Rusia en cuanto al suministro de gas natural, las potencias de Europa y la OTAN entienden que hay que impedir la expansión de Rusia sobre la base de neutralizar la independencia de Ucrania y controlar el Mar Negro.
En realidad, no conviene a los intereses de la humanidad que haya una conflagración en esa región del mundo.
Lo que sí conviene a los intereses de la humanidad es que haya diálogo y paz en esa región.
Una guerra en esa región del mundo sería desastrosa y funesta para los intereses de la humanidad.
La diplomacia, bien argüida e instrumentada, es el camino predilecto para evitar lo peor.
¡Evitemos ya las terribles consecuencias destructoras de una guerra con ribetes nucleares!
¡Evitemos una tercera guerra mundial!
POR EL DR. VÍCTOR MANUEL PEÑA
*El autor es economista, abogado y miembro de la dirección central de la Fuerza del Pueblo.
