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20 de enero 2026
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4 min de lectura Nacionales

De la adrenalina al activismo: la historia de Selim Montero Arbaje

En El Hoyazo, campamento base para acceder a la Sabana del Silencio, las noches se prestan para compartir entre amigos. Foto de fuente externa.
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RESUMEN

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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Víctor Selim Montero Arbaje, conocido como Selim, es un apasionado de la montaña y los deportes extremos. Su nombre, una variante de Salim, evoca sus raíces libanesas, una herencia que se refleja en su espíritu aventurero y su firmeza.

Selim, de la cuarta generación de libaneses en República Dominicana, cuenta que sus ancestros llegaron a Haití y de allí pasaron a la zona sur del país, con asentamientos en Las Matas de Farfán, San Juan de la Maguana y El Cercado. Este hombre confiesa profunda admiración por la naturaleza y vocación para disfrutarla en dos vertientes: contemplandola y la experimenta de manera intensa.

El Hoyazo es una pequeña planicie ubicada a la entrada del parque y muy apropiada para acampar. Foto de fuente externa.

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La segunda es tramitada mediante algunos deportes de montaña. Cuenta que inicialmente anhelaba practicar parapente, pero la imprevisibilidad de los vientos lo disuadió.  Luego, se dedicó al ciclismo de montaña (mountain bike) y al patinaje en la modalidad rollerblade, actividades que le causaron algunas fracturas en los brazos.

Finalmente, Selim, luego de «montear» en jeep, booggies y en motos de dos gomas, encontró su pasión en el «four wheel». Expresa que esta actividad le proporciona una descarga de adrenalina antiestrés y una forma de desconexión que contrasta con la tranquilidad que busca en otros espacios naturales.

Para Selim, la Sabana del Silencio representa un espacio de desconexión total. Foto de fuente externa.

Relación con la naturaleza

Sin embargo, la pasión de Selim no se limita a la adrenalina de los deportes extremos. Existe una faceta contemplativa en su relación con la naturaleza, una que lo lleva a buscar paz y tranquilidad en la Sabana del Silencio, en la Sierra de Neyba. Para Selim, la Sabana del Silencio representa un espacio de desconexión total, un lugar donde puede despejar su mente, dejar atrás el estrés y las preocupaciones.

A Selim le brillan los ojos cuando cuenta sobre sus vivencias en El Hoyazo, el campamento base para acceder a la Sabana del Silencio. Con notable emoción refiere lo vivido en familia o con amigos, en torno a fogatas, pasando la noche en casa de campaña o simplemente acostado en la grama, bajo los pinos y desconectado del mundo exterior.

Pero la pasión de Selim por la Sabana del Silencio va más allá de la experiencia personal. Por eso se ha convertido en un promotor activo del desarrollo de la zona como destino ecoturístico. Junto a un grupo de amigos, pertenecientes al equipo «014 todoterreno», se ha comprometido con el mantenimiento de la caseta en El Hoyazo. Ellos se encargan del suministro de bombillas, baterías y otros materiales necesarios para mantener las instalaciones en buen estado, buscando donaciones de los excursionistas para financiar estas acciones.

Selim Montero Arbaje es un apasionado de la montaña y los deportes extremos. Foto de fuente externa.

Algunos logros

Selim ha logrado que el Ministerio de Medio Ambiente inicie acciones para apoyar la zona. Él propone que se cobre una cuota de entrada para financiar el mantenimiento y la seguridad del parque. Dice que este modelo, además, podría generar ingresos para los guardaparques y las comunidades locales, reduciendo la dependencia del conuquismo y ofreciendo alternativas económicas.

Su iniciativa ha tenido un impacto positivo en la vida de los guardaparques de la zona, especialmente en William, quien ha visto incrementados sus ingresos gracias al aumento de visitantes. Selim no busca un beneficio económico directo, su objetivo principal es la protección y conservación y aumentar la afluencia de visitantes a El Hoyazo y a la Sabana del Silencio.

Selim promueve la visita responsable a esos lugares, enfatizando la importancia de llevar todo lo necesario y recoger la basura. Recomienda el uso de ropa deportiva, calzado de buen agarre, protector solar, sombrero y suficiente agua. También aconseja llevar vaselina para evitar irritaciones en la piel y barras energéticas para reponer fuerzas durante la caminata. Para él, la Sabana del Silencio es un lugar que debe mantenerse puro, sin dejar residuos contaminantes.

Selim Montero dice que este lugar es ideal para lograr desconexión y para fortalecer lazos familiares y amistosos. Foto de fuente externa.

Promotor de la Sabana del Silencio

Como parte de su labor promocional, Selim ha invitado a influencers y grupos de senderismo a conocer la Sabana del Silencio, con el objetivo de promover la zona y generar conciencia sobre su importancia. Su visión a futuro incluye la colaboración con el Ministerio de Turismo y el Ministerio de Medio Ambiente para desarrollar un proyecto ecoturístico sostenible, que beneficie a la comunidad local y proteja el medio ambiente. Dice que ese proyecto se centraría en la conservación del entorno natural, la seguridad de los visitantes, el apoyo a los guardaparques y la generación de oportunidades para los comunitarios.

En definitiva, la pasión de Selim por la Sabana del Silencio trasciende la simple afición al senderismo y los deportes de montaña. Este hombre procura una profunda conexión con la naturaleza, un compromiso con la conservación y un deseo de impulsar el desarrollo sostenible de la zona.

Y entre promontorios de la Sierra de Neyba está la Sabana del Silencio.

Su iniciativa, impulsada por un espíritu aventurero y una visión ecoturística, representa un ejemplo de cómo la pasión individual puede contribuir al desarrollo comunitario y la protección del medio ambiente. Por eso su mensaje es claro: visitar la Sabana del Silencio es encontrar paz, vivir la aventura y lograr un contacto profundo con la naturaleza, una experiencia que -destaca- todos deberíamos vivir.

POR NÉSTOR ESTÉVEZ (ESPECIAL PARA EL NUEVO DIARIO).