EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La desaparición de la niña Brianna Genao Rosario, de apenas tres años, ocurrida el 31 de diciembre en la comunidad de Barreros, municipio de Imbert, Puerto Plata, volvió a estremecer al país y a colocar a la niñez en el centro de una angustia colectiva que se repite con frecuencia año tras año. Un día antes del año nuevo, mientras muchas familias se preparaban para despedir el año, otra comenzó a vivir uno de los dolores más profundos: la ausencia inexplicable de un hijo.
Brianna fue vista por última vez el 31 de diciembre alrededor de las 5:00 de la tarde, vestida con un traje rosado, en las inmediaciones de la vivienda donde se encontraba con su abuela. Desde entonces, su paradero es desconocido y cada hora transcurrida ha estado marcada por la incertidumbre, el miedo y la esperanza de encontrarla con vida.
Uno de los elementos más inquietantes del caso es un video de una cámara de vigilancia difundido en redes sociales, que muestra lo que sería el último registro visual de la menor. En las imágenes se observa a la niña en un colmado cercano a su residencia, generando múltiples interrogantes que, lejos de aclarar lo ocurrido, aumentaron la preocupación de la comunidad.
Ante la alerta, las autoridades activaron un amplio operativo de búsqueda que involucró a la Policía Nacional, el Dicrim, Defensa Civil, Fuerza Aérea, bomberos, unidades caninas y tecnología de drones del Sistema 911. Los rastreos se extendieron por zonas rurales, áreas boscosas y cuerpos de agua cercanos, ampliando progresivamente el radio de acción.
La angustia creció cuando rescatistas localizaron una chancleta que se presume pertenecía a Brianna, en las inmediaciones del río Pérez. Posteriormente, las investigaciones llevaron a conducir al menos a cinco personas a un destacamento policial para fines de interrogatorio, entre ellas el padre de la niña, un tío identificado como Reyes Rosario y otra persona conocida como “Popito”. Aunque las diligencias continúan, las autoridades no han ofrecido información concluyente sobre el avance de las investigaciones.
El caso de Brianna no es un hecho aislado. Su desaparición revive una herida que permanece abierta en la sociedad dominicana: la de otros niños que en circunstancias similares, se esfumaron sin dejar rastro o cuyo destino aún sigue rodeado de silencio e incertidumbre.
Roldanis Calderón
Este es uno de los hechos más recientes. Fue el 30 de marzo del 2025 cuando el niño Roldanis Calderón, de tres años, desapareció de la comunidad Los Tablones, Manabao, Jarabacoa, provincia La Vega. El menor jugaba en el patio de la casa de su tía, una zona rodeada de vegetación y cercana al Parque Nacional J. Armando Bermúdez, cuando bastaron apenas unos minutos para que desapareciera.
Durante varios días se desplegó una intensa búsqueda con agentes policiales, soldados, fiscales, miembros de la Defensa Civil y voluntarios, sin que se lograran resultados. Casi un año después, el caso ha ido perdiendo visibilidad en la opinión pública y el paradero del niño continúa siendo un misterio.
Kendry Alcántara
Un caso similar fue la desaparición de Kendry Alcántara, un niño de cuatro años que desapareció la tarde del sábado 2 de abril de 2022 en el sector Los Montones, municipio Juan de Herrera, provincia San Juan.
Aquella tarde, Pamela García, se encontraba maquillando a una vecina en su casa, mientras Kendry, el segundo de sus tres hijos, jugaba en el patio, como solía hacerlo. Al terminar, salió a buscarlo y no lo encontró. Recorrió el barrio sin éxito y al acudir a las autoridades a las 4:00 de la tarde, fue instruida a esperar 24 horas para formalizar la denuncia.
“Veinticuatro horas para un niño especial”, deploró la madre en ese momento, al explicar que Kendry tiene dificultades del habla. Aunque las autoridades activaron de inmediato su búsqueda, hasta el momento no se ha informado de manera oficial cómo concluyó el caso, dejando en incertidumbre a todo un país.
Frainer Ciprián Montero
El 4 de febrero de 2023 se reportó la misteriosa desaparición del niño Frainer Ciprián Montero, de cuatro años, en el sector Valiente, Santo Domingo Este. El menor fue visto por última vez en las inmediaciones de su residencia, ubicada en la calle Las Damas, donde había pasado el día jugando de un lado a otro.
Según los relatos familiares, Frainer permaneció en el área desde tempranas horas de la mañana y fue próximo a las 7:00 de la noche cuando se presume que desapareció, sin que nadie observara nada fuera de lo común. Desde entonces, familiares y comunitarios han realizado búsquedas por su cuenta con la esperanza de encontrar alguna pista.
Meses después de su desaparición, sus parientes realizaron una caminata desde el minimarket Los Jhons, cerca del peaje de la autopista Las Américas, para instar a las autoridades a no dejar el caso en el olvido. En esa ocasión, su madre, Deliset Montero, ha reiterado que pese al tiempo transcurrido, mantiene la esperanza de encontrar a su hijo con vida, aunque las visitas a hospitales y morgues no hayan arrojado resultados.




