ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
15 de febrero 2026
logo
OpiniónFlorentino Paredes ReyesFlorentino Paredes Reyes

¿Cumplió su ciclo el PLD?

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Conocer los pueblos y sus hechos pasados, nos da a quienes vivimos del estudio y la enseñanza de la historia, otra forma de entender el presente. Nos lleva, a hacer comparaciones, que nos aclaran y debelan perspectivas futuras, que nos hablan y radicalizan conceptos, a sabiendas que, nuestra historia política, sigue siendo cíclica y predecible.

Históricamente, los partidos políticos de nuestro país han cumplido un proceso que los han hecho pasar de grandes maquinarias electorales a simples pulperías gregarias. Muchos de los cuales logran sobrevivir al reconocimiento legal de la Junta Central Electoral, gracias a las uniones preelectorales, que le reservan el cupo a las siguientes elecciones y los recursos económicos a sus autoproclamados líderes.

Durante el período de la Segunda República fueron emblemáticas las pugnas entre Rojos y Azules, Bolos y Coludos, Jimenistas y Horacistas, con una tercera opción de poder que espera formar parte de la polarización que representaban las dos primeras. El Partido Verde de Ignacio María González, el velaquista de Federico Velásquez o el moyista de Casimiro Meneciano de Moya, constituyen ejemplos de esa tercera alternativa, que hace parte del juego en cada certamen electoral.

Cada partido cumplió su ciclo y muchos, no son conocidos por gran parte de la colectividad, así como sus líderes, propuestas o gobiernos. Esto nos lleva a establecer, que las fuerzas políticas del país tienen una vida útil que pasan por los estadios de opciones de poder, gobierno, decepción y desaparición.

En las últimas cinco décadas los partidos más populares han cumplido ese espacio. El primero fue el Reformista, del abogado Francisco Augusto Lora y del cual se apropió Joaquín Balaguer. Tuvo varios períodos de gobiernos que totalizaron 22 años, tiempo en el que decepcionó a sus partidarios, quienes lo dividieron, redujeron y extinguieron.

El Partido Revolucionario Dominicano (PRD), es otro ejemplo de ese ciclo según mi análisis. De ser una maza humana que esperó impaciente 12 años en la oposición, se convirtió en poder por dos períodos (1978-1986) pasando nuevamente 14 años en la oposición para agotar un tercer mandato (2000-2004) donde decepcionó tanto a sus partidarios como al pueblo en general, pasando a las pugnas internas que lo dividieron, lo redujeron y prácticamente lo extinguieron.

El Partido de la Liberación Dominicana, el cual inspira la creación de este artículo, está viviendo esa fase natural que cumplen los grupos políticos en nuestra sociedad. Veinte años en el poder y casi medio siglo gravitando en el electorado dominicano, han producido desgaste, matizado por las pugnas internas, que lo han dividido, reducido y amenazan con extinguirlo.

Los miembros de su comité político, viejos robles que se sienten con los méritos para ocupar esas posiciones, se resisten a ceder sus espacios a las nuevas generaciones, que puedan reorientar su ideología interna y su propuesta de gobierno. Son la viva representación de la nomenclatura de un partido socialista, que exige para ellos, los privilegios que dicen al pueblo no deben tener sus adversarios.

El comité político del PLD se envejeció en esa cúpula y ahora, retienen sus posiciones en base a hechos eróticos del pasado y no en los méritos del presente. Combaten toda propuesta de renovación, para no ceder privilegios. Las nuevas generaciones de votantes los ven como viejos con poder, pero sin liderazgo, que frustran las expectativas de las nuevas promesas, los mismos que marchan a otros partidos donde son acogidos y tienen espacio de crecimiento.

El partido morado ha cumplido su etapa en el electorado dominicano, su división preelectoral del 2020, la hemorragia de renuncias de sus antiguos miembro y las pocas puntuaciones en las recientes encuestas, así lo demuestran. Está secuestrado por un comité político, que cierra las puestas a todos lo que hace peligrar su posición en el partido. Son la logia, que prefiere morir a compartir espacio de poder.

La tradición se repite, tal cual les pasó a los lideres de los partidos que hemos tenido en 178 años de historia republicana, los miembros del PLD no ven la paja en el ojo ajeno ni la sienten en el propio. Como conocedor de nuestra historia, estoy convencido de mi planteamiento. Quienes la revisen se darán cuenta que es así, por lo que sólo les dejo esta pregunta ¿Cumplió su ciclo el PLD?

 

Por Florentino Paredes

Comenta