ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
19 de febrero 2026
logo
OpiniónMaximo SanchezMaximo Sanchez

Cuidadito

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Advertimos que entre la  Junta Central Electoral y el sector del “danilismo”, hubo colindancias para que se diera el tollo del 6 de octubre pasado, en esas elecciones primarias impuestas por una ley electoral de partidos y agrupaciones políticas, cocinada a la carrera como un traje a la medida para el Presidente Danilo Medina.

Quien no quiera verlo, que no lo vea; pero son tantas las coincidencias en puntos de vista y criterios del sector oficial y la JCE, y tantas las contradicciones entre esta Junta y los sectores de oposición, que parecería que el juez o arbitro está hacia un solo lado.

Las elecciones primarias fueron impuestas en la Ley electoral de partidos y agrupaciones políticas, en un acto a contrapelo de la mayoría del electorado dominicano; la mayoría congresual del PLD, fue aprovechada por una minoría oficialista para imponer a través del CP de ese partido lo que el Presidente Medina quería.

Las primarias del 6 de octubre son agua pasada, pero no olvidadas; pues el pueblo dominicano nunca podrá olvidar que ese día se oficializó la división del Partido de la Liberación Dominicana; un partido, con una existencia histórica de casi medio siglo en el seno de la sociedad dominicana.

El mea culpa hecho por el Presidente de la JCE, en el que perdonaba en vez de pedir perdón, retrató de cuerpo entero las falencias de esa institución; esto, sin mostrar las partes pudendas, que debía desbrozar una auditoria forense de los equipos utilizados en esas primarias pasadas.

El Presidente Medina está jugando un peligroso juego, cuando aprovecha la debilidad institucional del país para imponer decisiones políticas que le favorezcan a sí mismo; al cansancio natural de una parcela política con tanto tiempo en el poder, en este último tramo se suma el abuso en uso de los recursos del Estado y el deterioro de sus débiles instituciones.

Como político de experiencia, el Presidente de la República debería captar las señales sudamericanas; Chile fue uno de los países más estables y de buen crecimiento económico de las últimas décadas, y ha sorprendido al mundo con inmensas pobladas sociales, que han resultado incontrolables para el Estado chileno y sus fuerzas de orden público.

Bolivia, un país donde aconteció un milagro en renglones como educación, salud e inclusión social, con solo un par de resbalones políticos, el Ex presidente Morales perdió el guía y los frenos del poder político; y la ola viene en ascenso en dirección norte, todos estamos atentos a la situación de la Colombia de Gabriel García Márquez, donde cohabitan Wall Street y la sociedad “macondiana”.

Recodar a su “Gran Timonel”, su Camarada Mao, no le haría mal al Presidente Danilo Medina; aquel legendario Líder asiático le enseñó a seguidores como él, que solo se necesita “una pequeña chispa para prender toda una pradera”; pero, Danilo Medina debe saber que sería de necios permitir que arda la pradera social en perjuicio de la Nación Dominicana.

Cuidado Presidente, no provoque usted un final de descredito, violencia social y sangre inocente al cerrar su último mandato.

 

 

Por Máximo Sanchéz

Comenta