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18 de marzo 2026
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OpiniónJosé FlándezJosé Flández

Cuba en 2021: aún atascada en su utopía y su fracaso

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RESUMEN

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El régimen totalitario de la Habana, aferrado a su utopía y su fracaso; incapaz de conducir a la arruinada isla hacia el desarrollo integral, sí ha sido muy eficiente en reprimir y controlar cuadra por cuadra a los cubanos por medio de los tenebrosos CDR; en violar sus derechos, crear miseria, tergiversar la verdad, conspirar contra la democracia y la paz del continente y más allá allende los mares, entre otras oscuras tramas que sospechamos, relacionadas con la delincuencia organizada. 

Ahora, en medio de la pandemia del coronavirus, los dirigentes comunistas, encabezados por el títere Miguel Días Canel, éste, monitoreado por su jefe, Raúl Castro, tratan de salir del profundo pantano comunista, anunciando y poniendo en práctica algunas medidas relacionadas con la precaria economía, tratando de corregir su desastroso sistema monetario, unificando la moneda; por lo que han tenido que aumentar los salarios al dispararse en alza los precios, aumentando el descontento. 

Es por todos sabido, que la tragedia del pueblo cubano comenzó desde el fatídico triunfo de la insurgencia guerrillera dirigida por Fidel Castro en 1959. Cuando el nuevo tirano dio inicio al desmantelamiento y la aniquilación de las instituciones, la industria y el comercio.  

De inmediato el régimen estalinista comenzó su tarea lacayuna al servicio de la imperialista Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, a la que sirvió de punta de lanza hasta el final de la guerra fría con la desaparición de dicho imperio comunista en 1991. 

Cuba fue la encargada de tratar de expandir el comunismo que intentaba difundir la URSS por todo el globo, invadiendo varios países de África, el Medio Oriente y enviando y creando focos guerrilleros en América Latina, evidentemente con los inmensos recursos económicos y militares proporcionados por los soviéticos… 

Cuba solo aportaba lo que podía; carne de cañón: los soldados, los muertos, heridos y mutilados. Claro, a eso ellos le llamaban “solidaridad con los pueblos que luchan por su emancipación”. 

Alrededor de medio millón de soldados cubanos participaron, a más de 10,000 kilómetros de distancia de su territorio, en las guerras anti coloniales de África, haciendo de un pequeño país enclavado en el remoto Caribe, una extensión guerrerista al servicio del expansionismo y los intereses del gigante imperio comunista euro asiático. 

Durante su mercenario aventurerismo intervencionista al servicio de la URSS, Cuba envió su soldadesca invasora a Argelia, al Congo belga, a Guinea Bissau, a Etiopía, a Angola y hasta a Siria. 

Con su vergonzante servilismo, sacrificando la vida de miles de soldados cubanos, la soberanía de la nación y sometiendo a su pueblo a la miseria más abyecta, Fidel aseguraba el mantenimiento de su engendro dictatorial, que sesenta y pico de años después, a pesar de la desaparición de la URSS, y aún después de su muerte, se mantiene en pie, luego de haberse asegurado la conquista del país latinoamericano que más había estado en la agenda de las ambiciones castristas: Venezuela. 

Como es sabido, la URSS, hasta su estrepitosa caída, fue la que mantuvo vigente la llamada “revolución cubana” en base a subsidios cuantiosos, por lo que luego de su desaparición la Habana se vio forzada, al perder los subsidios soviéticos, a acelerar el proceso de sedición encabezado dentro de las filas del ejército venezolano por el teniente coronel Hugo Chávez Frías. 

Lo demás es historia harto conocida: vino luego el intento de golpe de Estado en 1992, que produjo un baño de sangre, con un saldo trágico de decenas de muertos, resultando en un cruento fracaso, ya que fue neutralizado por las fuerzas militares leales al gobierno democrático de Carlos Andrés Pérez. 

Con su acción Chávez ganó popularidad suficiente para luego de salir de la cárcel indultado por el entonces presidente Rafael Calderas, participar en las elecciones celebradas en 1998 y ganarlas cómodamente. 

A pesar de ser indultado por Calderas, Chávez mostró el ser despreciable que llevaba por dentro al menospreciarlo negándose a darle la mano y no permitir que el ex presidente le colocara la banda presidencial. 

Hay que notar, que a pesar de los venezolanos saber que Chávez era comunista, votaron masivamente por él, aún conociendo que el militar golpista había ido a Cuba, donde pronunció en la Universidad de la Habana, en presencia de su ídolo Fidel, un encendido discurso antinorteamericano y pro comunista, luego de ser puesto en libertad por dicho indulto, donde dejó claro lo que pretendía para Venezuela si lograba tomar el poder.  

El autocrático régimen castro-chavista, sería entonces el sustituto de la URSS que le dio seguimiento a la cadena de subsidios rota años antes, y que había dado inicio al llamado “periodo especial” sufrido por los cubanos desde el fin de la guerra fría. 

Es por eso que el régimen de la Habana no está dispuesto, de ninguna manera, a soltar a Venezuela, pues es su salvavidas que lo mantiene flotando en el mar turbulento y eternamente inestable del comunismo, por lo que no permitirá ningún tipo de arreglo que lleve al fin del régimen chavista comandado por Nicolás Maduro. 

Así es que los venezolanos todavía no han visto nada… cayeron en la trampa populista que les tendió el comunismo y lo que les espera en medio de la tragedia que están viviendo, aún está por verse. A los pueblos que se miren en ese espejo… 

Por José Flández

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