RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Lejos de caminar en carriles separados, ambos mundos se cruzaron constantemente en la agenda mediática, los debates públicos y las conversaciones en redes sociales.
Esta convergencia se evidenció, en primer lugar, en el auge de espacios comunicacionales que mezclan análisis político con cultura popular.
Un ejemplo fue el relanzamiento del programa Politihablando RD, de Manolo Ozuna y Anabel Alberto, que tras cambios de nombrede, emisora y problemas con el abogado Emilio López, encontró un nuevo aire en Panorama, apostando por un formato más cercano, donde la política se aborda desde códigos accesibles al público del entretenimiento.

En ese mismo escenario, el ámbito cultural vivió un sacudón con la salida de Milagros Germán del Ministerio de Cultura.
Su renuncia, efectiva en enero de 2025, no solo representó un cambio clave en el gabinete de Luis Abinader, sino que también estuvo cargada de mensajes y lecturas mediáticas, incluyendo comentarios dirigidos a su sucesor, Roberto Ángel Salcedo, que alimentaron la conversación pública y un »rush», estratégico o no, entre ambos.

La agenda política del año también estuvo atravesada por proyectos que encendieron el debate social.
La propuesta de ley sobre la libertad de expresión en internet provocó manifestaciones, opiniones encontradas y la participación activa de periodistas y comunicadores del entretenimiento, evidenciando cómo las discusiones legales ya no se quedan en los despachos, sino que se trasladan al espacio digital y mediático.

A este clima se sumó la tragedia del colapso del techo de la discoteca Jet Set durante un concierto, un hecho que estremeció al país y unió luto, entretenimiento y política.
La muerte del merenguero Rubby Pérez y la respuesta del Gobierno generaron cuestionamientos sobre seguridad e infraestructura, con artistas y figuras públicas pronunciándose junto a políticos y líderes de opinión.

Durante todo el año, cantantes, influencers y comunicadores como Cheddy García, Lápiz Conciente, Wason Brazobán, Miralba Ruiz y Raeldo López asumieron posturas claras sobre temas de Estado, desde tragedias nacionales hasta apagones, delincuencia y leyes digitales, confirmando que el silencio ya no es una opción para las figuras públicas.

El 2025 también estuvo marcado por controversias legales en el ámbito mediático, con los casos de La Tora y La Torita, cuyas situaciones judiciales por presunta difamación mantuvieron la atención del país y reforzaron el debate sobre los límites de la opinión en redes sociales.

Finalmente, el cierre del año estuvo dominado por las revelaciones de la cuenta El Imperio de Casimira, que expuso supuestos vínculos sentimentales entre funcionarios y figuras de los medios, desatando desmentidos, amenazas legales y un nuevo capítulo en la relación entre poder, espectáculo y opinión pública.

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Así, 2025 dejó claro que en República Dominicana la política y el entretenimiento ya no se observan desde lejos, convergen, se influyen y, cada vez más, comparten el mismo escenario.




