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24 de marzo 2026
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OpiniónJulián PadillaJulián Padilla

¿Cuáles principios?

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RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

La ética situacional madre terrenal del pragmatismo político y de los políticos actuantes, hace rato han elegido la ruta de los principios alternativos a conveniencias coyunturales.

Esto trae resultados donde nuestra sociedad cada día se hunde más en la pobreza espiritual y moral. Y tal vez uno de los resultados mas devastadores es el no poder contar con el cumplimiento de promesas hechas, porque al momento de la verdad, dependerá de la dirección del viento, el poder llevar a cabo ese ejercicio de coherencia e integridad.

La falta de integridad es precisamente la medalla que pueden exhibir la gran mayoría de los que ejercen la actividad política y con ella, porque no dar el pequeño paso, de adueñarnos del erario y con ello, recibir la paga que entendemos merecemos, por el sagrado servicio de ser una rémora institucional y vivir del engaño a la nación.

Queremos hacer mil bultos, con temas reales, pretendiendo que con eventos, congresos, foros, se va a lograr torcer el rumbo de la mafia, endiosada por la inmensa mayoría de los partidos políticos y sus cúpulas partidarias.

De que sirven estos esfuerzos, si los que al final tomaran las decisiones institucionales, serán precisamente esos engendros infernales, entrenados por el mismo Lucifer para sencillamente cada vez y en cada turno al bate, hacer lo mal hecho.

Principios, valores, ética, moral, civismo, justicia no selectiva, democracia verdadera, inclusividad real, integridad y defensa de los principios que protegen la vida, la soberanía, la institucionalidad, el equilibrio de poder, la verdad, la justicia no negociada, las libertades fundamentales y la dignidad humana.

La lista es interminable, aunque si ahora le sumamos el derecho de los Terians de salir a burlarse de una sociedad que no merece aplausos, la cosa puede complicarse, de repente hasta modificamos el código civil.

O de la nueva ética y legislaciones, que darán más importancia al robot, a los híbridos, a las maquinas, que a los seres humanos.}

Tener claro que principios abrazar dependerá sobre todo del rol que estemos desempeñando en un momento determinado.

Ayer recibía un servicio de transporte y quien conducía el vehículo se expresaba indicando: ¿de qué patria me hablas?, ¿voy a arriesgar mi vida para que como siempre la soga se rompa por el lado más flaco?

Eso me recuerda a mi primo Gil que siempre decía, mi patria es mi familia, mi casa, mi trabajo, mi salud, la educación de mis hijos. Y luego recordaba una protesta imaginaria diciendo: “las moscas nos están provocando”.

Esto que parece un chiste lo escuchaba hace mas de 40 años y créanme, las cosas no han mejorado y se reafirma cada vez con mayor ímpetu, como los mismos anti valore son los dueños y ladrones de la política, como esa misma clase mafiosa asegura el sistema, que aleja las personas que podrían hacer la diferencia, para poder continuar con sus actividades mafiosas y corruptas.

Pero claro, cuando son funcionarios siempre buscan sus marcas blancas, sus tontos útiles, que les colaboran en el trabajo serio y honesto, pues eso ayuda, oculta y además, demuestra que estamos haciendo lo correcto.

Se cuentan muchas historias a lo largo de la vida. Recuerdo una expresión que escuchaba desde niño, la gente que decía: “yo lo que quiero es que me pongan en aduana pa’ que tu veas”. ¿y usted cree que eso habrá cambiado en tierra de machepa y Ulises Heureaux?

Hoy disfrutaba al ver a manola hablar de los premios Soberano y como resaltaba un premio fundamental: “premio al ladrón del año”. Y comenzó a citar a los nominados que a su entender podrían inicialmente competir. Y además indicando, que solo es una muestra, pues si la premiación incluye a todos, el tiempo no alcanzaría para conocer las travesuras de los balsinos acariciables, todos seudo presidenciables.

Pero escuchando sus argumentos y viendo lo que la prensa y los medios delatan, y los chismes que la cotidianidad subraya, cabe preguntarnos si Cristóbal Colon llegará hoy a quisqueya, seguramente sería un niño de tetas comparado con los encumbrados camajanes. Pero vamos, que alguien tire la primera piedra, si usted encumbrado de cualquier partido político. ¡Vamos, atrévase!

Una vez un amigo me decía y ¿tú no te atreves a coger 200 mil pesos mensuales, para ser parte de un programa y nunca atacar a Sutanejo?. Luego otro amigo me decía, hay que tener dinero para la pastilla de la presión, ya vamos para viejos, engánchate conmigo para apoyar a Juaniquito.

Y cuando veo que Sutanejo y Juaniquito jamás podrían tirar la primera piedra me pregunto: ¿pero cuál será el destino de nuestra nación?

Parece que será el seguir en lo mismo, escogiendo al menos malo, o al mejor encantador de serpientes, o al que más nos convenga personalmente.

Es que ningún balsino candidato puede rechazar a felino o fiera alguna que se sienta atraído por sus pezuñas. Todos los votos valen igual, y si se trata de un capo o un gran delincuente lavador, entonces ese voto tiene un plus.

Este es nuestro escenario y no caben principios, aunque si valores. Se puede ser un bandido puntual, servicial, atento, educado, profesional, hasta con honores académicos, incluso hablar varios idiomas y tener una fina etiqueta al degustar algún vino en un restaurante caro, vestido de etiqueta y conduciendo un vehículo de alta gama.

Los principios son faros, son una luz que no cambian, solo te indican cuidado, eso está mal y el camino que no debes tomar. La decisión es tuya, pero el resultado final será el mismo, la auto destrucción.

La ley de la cosecha se impone y como dicen las sagradas escrituras en Gálatas: Dios no puede ser burlado, lo que siembres, cosecharás.

Con algunas políticas excepciones: si estas en Quisqueya, retardamos la merecida cosecha, sobre todo si eres un honorable legislador, o un honorable funcionario nombrado en alguna embajada o consulado, gozando del privilegio de la inmunidad, a pesar de tus clarísimas detonaciones felinas.


Por Julián Padilla

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