RESUMEN
El pasado del pasado:
-¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? Serán preguntas que algún día se harán éstos seres y una parte de ellos se empeñará en indagar al respecto. Muy probablemente estas preguntas hagan surgir hasta las suposiciones más descabelladas y, quizás, -¿quién sabe?- hasta las más acertadas. De una parte, nuestra decisión de abandonarlos a su propia suerte; y, de la otra parte, la imposibilidad inicial de ellos valerse con propiedad por sí solos; serán factores que predominarán para que de su lado no existan documentación y memoria completa.
Así reflexionó el Líder Supremo de la raza que encabezaba y de la cual había embarcado una gran cantidad como viajeros en el espacio a bordo de aquella nave en la que él estaba, la principal, y de las otras naves de apoyo que la acompañaban…
Más allá de lo hasta ahora tentativamente establecido lo cierto es que hay `un pasado del pasado`, que antes de esta Historia de la Humanidad hubo `otra Historia` surgida de un tiempo más pretérito, tan pretérito que ni siquiera lo imaginamos. Una Historia prácticamente cuasi-borrada.
Tal como lo previó dicho Líder Supremo, el olvido y la ignorancia jugaron un papel combinado para que esa Historia oculta quedase como tal: oculta, sellada por una losa tan pesada como cuasi no levantable. Jamás se puede afirmar categóricamente que aquéllos viajeros en el espacio simplemente pasaron a convertirse en una especie de centinelas silenciosos y vigilantes, pero de que dejaron a alguno encargado de ello sí parece que lo dejaron: una parte de los textos sagrados dice algo que parece andar por ahí.
La ausencia de datos sobre el lugar de su procedencia y sobre cuándo se originó esa procedencia prácticamente nos ubica en `el horror del no lugar y del no tiempo`.
El `no lugar` y el consecuente Horror:
Habitan en algún punto del espacio exterior desde antes de que el mundo humano fuera hecho; es decir, lo habitan desde cuando no existía aún la humanidad.
Vinieron de donde vinieron, sólo se sabe que de un lugar lejanísimo, no se sabe específicamente de dónde.
Se movían y se mueven en el espacio siempre de inquietantes dimensiones; se movían y se mueven a través de cualquier lugar; se movían y se mueven a través de las simas negras del espacio inmemorial, simas negras de una inmemorialidad apenas superior a la de ellos mismos.
Eran una fuerza civilizatoria y tecnológica procedente de una esfera desconocida que decidió andar por todos los abismos invadiéndolos con su presencia, tenían el deseo de conocer hasta aquellos puntos que parecían «orillas«, querían explorarlo todo.
Procedían de un mundo de apariencia inconcebible con el propósito de conocer otros mundos que para ellos eran «inconcebibles«.
Cuando llegaron a lo que hoy es aquí su propósito de llegar a este punto sólo era conocido por su líder Máximo y ese propósito había sido camuflado por otros propósitos dados a conocer entre ellos.
En la Historia convencional de los textos sagrados hay un doble fondo, pues hay un fondo oculto, insospechado. Cuando en uno de ellos se habla en forma saltuaria, no en forma lineal y abundante, de cierta rebelión de lo que se habla es de un pasado anterior a «la creación«, de parte de lo que ocurrió antes de la creación que en ella se narra.
La lectura entre líneas de esas partes, la lectura detenida de ellas y su interpretación racionalista, permite apreciar en las mismas un reiterado mensaje críptico sobre `Otra Historia`, es decir, una Historia anterior a nuestra Historia, una Historia de un pasado secreto…
El casi `no tiempo` y el consecuente Horror:
La Historia de esos viajeros en el espacio es una Historia que es prácticamente un pedazo de eternidad. Son casi infinitamente antiguos, pues son de una antigüedad tan sorprendente como inquietante, de una antigüedad que intimida. Casi podría decirse que de «un intervalo sin tiempo«, de `un intervalo de eternidad`, que son «de los tiempos de antes del tiempo« que conocemos.
Son entidades inmemoriales pues habían existido y existen desde tiempos inmemoriales. Su vida prácticamente es de casi ilimitados flujos de tiempo.
Son seres para las cuales un día de su mundo es equivalente a aproximadamente ochocientos millones de años de nuestro planeta Tierra.
Originalmente la vida de ésta raza de viajeros en el espacio oscilaba al equivalente de entre un mínimo de ciento veinte años y un máximo de novecientos años terrestres muy, pero muy mucho antes de que pudiese hablarse de «años terrestres«. Posteriormente, y también muy mucho antes de que pudiese hablarse de «años terrestres«, el desarrollo científico y tecnológico que lograron fue lo que les permitió llegar a convertirse en seres para los cuales un día de su mundo es equivalente a dichos aproximadamente ochocientos millones de años de nuestro planeta Tierra. Tuvieron acceso a la manipulación genética y, como consecuencia, dentro de ella llegaron a lograr la manipulación del reloj biológico. Se convirtieron no en seres inmortales, sino en seres `amortales`, esto es, ni mortales ni inmortales, pero en capacidad de durar todo el tiempo por venir si no sufren una destrucción irreparable de su cuerpo y su cerebro como, por ejemplo, lo sería ser aplastado, literalmente, por un peso descomunal.
Ese equivalente de un día de ellos a esos aproximadamente ochocientos millones de años de nuestro planeta Tierra, casi sobra decirlo, es prácticamente como durar una eternidad.
Seis días de ellos equivale a más o menos unos cuatro mil seiscientos sesenta y dos millones de años: la edad del planeta Tierra.
¡Se perdían en las alas grises del tiempo! Tiempo que prácticamente ni existía para ellos porque: ¡su longevidad era tan extensa! Debido a ello son seres irrastreables, son seres que se pierden en la noche de los tiempos. Tienen sus inicios en el tiempo antes de los registros del hombre, mucho, pero muy mucho antes.
Es decir, son casi de la eternidad sin principio ni fin: existieron y existen desde antes del tiempo que conocemos. O, a lo menos, son de prácticamente de casi «un tiempo sin tiempo«: al menos de un tiempo no como lo conoce nuestra miseria humana.
El incremento del casi `no tiempo` y el consecuente incremento del Horror:
A esa enorme longevidad, que lograron por su dilatado y profundo desarrollo científico y tecnológico, le vinieron a sumar, también dentro de dicho desarrollo científico y tecnológico, el dominio del viaje en el tiempo.
Eran seres prácticamente sin necesidad de viajar en el tiempo, pero su altísimo desarrollo científico y tecnológico los llevó también hasta ahí: a dominar esa tecnología del viaje en el tiempo y dentro de esa tecnología del viaje en el tiempo llegaron a la máxima escala o expresión de ella: hasta aquella que permite viajar por todo el Multiverso pasando de un Universo a otro Universo, a cualquier otro Universo.
Dominaron y dominan, pues, el reloj biológico de la vida y también la tecnología del viaje en el tiempo. Podían y pueden realizar cualquier movimiento: no sólo espacial sino también temporal. Trascendieron al tiempo en todo el sentido de la palabra.
Se incrementó `el casi `no tiempo«… Prácticamente se pasó al `Horror del no tiempo`:
Es de destacarse que el sólo hecho de dominar el pasado y el futuro viajando en el tiempo es lo mismo que dominar la eternidad.
Lograron construir la sofisticada maquinaria científica, el finísimo aparato de relojería científica necesaria para desafiar al tiempo deteniéndolo o volviéndolo hacia atrás o avanzando hacia adelante, avanzando en el futuro. Devolver el tiempo hacia atrás permite otra cosa prácticamente impensable que desafía hasta la más natural de las leyes naturales: convocar a los muertos, pues desde el momento mismo en que se puede desandar el tiempo eso implica poder hacer contacto con muertos al hacer saltar por los aires el continuum temporal, ya que lo que se hace es desbloquear el pasado y recuperar esa Historia pasada, esto es, insertarse en ella y llegar a los que vivieron en un determinado tiempo y en un determinado lugar.
Por Gregory Castellanos Ruano
