RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, CARACAS, VENEZUELA (IPS). – La decisión adoptada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sobre la reducción de la producción y congelación de precios de los crudos, ha generado dudas en sectores políticos venezolanos respecto al financiamiento de los planes de desarrollo, que dependen de los ingresos fiscales por hidrocarburos.
El presidente de la Comisión de Economía del Senado, Pompeyo Márquez, representante del Movimiento al Socialismo (MAS), aceptó como positiva la reducción impuesta por la OPEP, pero criticó la decisión de congelar los precios en los niveles actuales.
Márquez dijo que la decisión, tal como lo propusieron Libia y Argelia, es una actitud que no debió adoptarse.
Agregó que mientras se congelan los precios de los hidrocarburos, los precios de los artículos continuarán su ritmo inflacionario.
El senador advirtió que el gobierno venezolano deberá explicar el «impacto» que tendrán las decisiones de OPEP sobre los ingresos fiscales provenientes del petróleo.
Actualmente los proyectos contemplados en el VI Plan de Desarrollo de-‘ penden mayormente de los ingresos provenientes de la industria petrolera.
Las estimaciones para la ejecución de estos planes de desarrollo se hicieron en base a una producción de dos millones 200 mil barriles diarios y sobre un crecimiento interanual de los precios en un 12 por ciento.
Por su parte, el ex-presidente Carlos Andrés Pérez dijo que la propuesta llevada por el ministro venezolano Humberto Calderón Berti sobre una congelación de precios no es nueva y que es producto de los ciclos que hemos estado viviendo en la última década.
La decisión adoptada por la OPEP de congelar los precios en una medida entre 36 y 41 dólares el barril y la disminución de un 10 por ciento en la producción es, para el ex-presidente Pérez, «una cuestión que no debe preocuparnos”, porque el «petróleo que no vendemos hoy lo vendemos mañana a mejores precios».
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