RESUMEN
Las luchas en la vida son constantes, perseguir lo que deseas necesita perseverancia y disciplina, no desmayar en busca de lograr los objetivos. Prepararse de manera continua y seguir luchando sin descanso, tiene resultados favorables a cualquier meta que se anhele alcanzar.
Algunos piensan o entienden que la vida fluye y que el destino o la casualidad se encargará de proporcionarle sin muchos esfuerzos lo que desean, sin embargo, de una u otra manera la coyuntura que pueda surgir del momento, obrará a su favor, si esta gravitando en el ambiente donde se lleva a cabo el evento que le ha de favorecer.
Todo ser humano tiene que tener definido sus propósitos e iniciar el camino que se propone recorrer, pero debe mantener persistencia, con actitud y pensamientos positivos. Asumir las derrotas como parte del aprendizaje, en ese sentido, fortalecerse y ponerse en la trayectoria correcta.
En ocasiones algunas personas luchan por conseguir un objetivo y por algunos obstáculos desmayan sus esfuerzos, inclusive se retiran de manera intempestiva porque reciben algún “atropello” o no fueron apoyados en el momento indicado; por tanto, al alejarse emergen otros liderazgos, quizás con menor tiempo en el escenario, que ocupan el lugar que debió “pertenecerle”. Después se sorprenden y quizás hasta se arrepienten de la ligereza de su decisión; porque ven como las circunstancias o coyunturas recaen en otra persona.
Joaquín Balaguer en el libro “Memoria de un cortesano de la era de Trujillo”, quien era partidario y fiel de las acciones del destino, manifestó que:
“Todos sabemos por propia experiencia que nuestros éxitos y nuestros fracasos son en gran parte hijo del azar”, y agrega, “mi creencia es que el destino es obra de las circunstancias y que al hombre es hijo de esta. La lluvia que cayó sobre el campo de Waterloo, en donde debía moverse la artillería de Grouchy decidió la suerte de Napoleón y la del mundo que dependía de su espada. La muerte del mayor Cesar Lora, ultimado por un marido celoso en las inmediaciones del puente sobre el rio Yaque, de Santiago, la noche del día 23 de febrero de 1924, dio lugar a que la dirección de la Guardia Nacional recayera en Trujillo”
Más adelante el autor enlaza este acontecimiento con otros de características circunstanciales que prepararon el acceso de Trujillo al poder, variando así el curso de la historia dominicana, logrando permanecer 30 años en el poder; sin embargo el solo hecho de Trujillo ocupar un lugar importante en el ejército, indica que estaba preparado para cualquier posición superior, tal y como sucedió.
M.I Mijailov en su libro La Revolución Industrial expresó que “Carlos Marx y Federico Engels, supieron crear una teoría científica acerca de las leyes generales del desarrollo social y demostrar que el hombre mismo es el artífice de su historia, que en la sociedad, como en la naturaleza, no hay ninguna fuerza misteriosa”.
Si bien se producen hechos o acontecimientos fortuitos e inexplicables que hacen cambiar la clara proyección que aparentemente dirigen el curso de la historia, no menos cierto, que debemos estar preparados y en el momento oportuno, para que ese “destino” pueda impactar en la persona indicada.
Si mantienes la paciencia, soporta las trapacerías, imponiéndote a los intereses y las coyunturas del momento y sigues trabajando sin desmayo, realizando los esfuerzos necesarios para lograr los objetivos. Más adelante puede ser gratamente recompensado, solo hay que estar preparado para si el “destino, las circunstancias o las coyunturas” se muestran benevolentes contigo.
Por José Espinosa Feliz
