RESUMEN
El Carnaval Cotuisano es reconocido por combinar tradición, identidad, sostenibilidad y desarrollo con proyección nacional e internacional desde el corazón de la provincia Sánchez Ramírez.
Tuve el privilegio de participar en el Carnaval Cotuisano 2026, una experiencia inmersiva que reafirma cómo nuestras tradiciones pueden evolucionar sin perder su esencia.
Esta celebración cultural centenaria cuenta con la organización y apoyo del Consejo de Desarrollo Turístico de la provincia (CODEPROSAR), La Unión Carnavalesca Cotuisana (UCAC), la minera Barrick Pueblo Viejo JV, el Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento Municipal, SMA Group, entre otros.
Sus organizadores nos compartieron a la delegación de ADOMPRETUR presente una visión inspiradora de cómo Cotuí se ha consolidado como el carnaval dominicano más ecológico, inclusivo y original.
Esto, gracias al compromiso de las entidades públicas y privadas que colaboran estrechamente y que se refleja en cada detalle, desde prácticas sostenibles hasta la integración activa de toda la comunidad de esta provincia autodenominada ecoturística y cultural.
Algo que destacó especialmente durante la jornada fue la combinación con la conmemoración de la Independencia Nacional Dominicana, lo que impregnó la atmósfera de inmenso patriotismo junto a gran cantidad de turistas y visitantes, que llegan de todo el país y el mundo motivados por vivir los carnavales de la República Dominicana, especialmente en la región Cibao.
Esta realidad confirma que nuestras manifestaciones folclóricas son también un poderoso motor económico y social, capaz de impactar el turismo y también dinamizando la derrama económica mientras fortalecen la identidad local, regional y nacional como plataforma viviente de proyección de nuestra diversidad cultural y gastronómica al mundo.
Otro punto a destacar es la pluralidad de las comparsas que desfilan haciendo alarde de un manejo de elementos naturales y reciclados como en ningún otro baile de máscaras, incluyendo la opción de desfile individual de personalidades y personajes que también distinguen la celebración cotuisana con su pasarela central en el Parque Duarte con la Iglesia Inmaculada Concepción como testigo desde su construcción en el 1741.
Al visitar la exposición permanente en el Casino local, junto a talleres de los artesanos que conceptualizan, confeccionan y visten los extraordinarios trajes, incluyendo a Las Damiselas y Los Morenos Feos, pudimos constatar que cuando la creatividad tiene intención, las fiestas populares trascienden el entretenimiento y se convierten en verdaderos espacios de transformación colectiva.
El Carnaval de Cotuí es un caso de éxito de cómo el folklore particular puede elevarse hasta ser una plataforma para educar. conectar y disfrutar, generando conciencia social y ambiental a nivel general.
Felicito a sus organizadores, gestores culturales y a toda la comunidad cotuisana por apostar a un vistoso carnaval que construye un legado auténticamente participativo y responsable.
Por Vilma Yolanda Batista
