Corrupción es sistémica: Hay que romper neoliberalismo

Por Francisco Rafael Guzmán

Hace mucho tiempo, a nuestro paso por las aulas donde se impartían las clases de sociología, algunos de nuestros profesores de las asignaturas de la cátedra de sociologías especializadas y de otras cátedras nos orientaron con la definición de lo que se define como sistema en ciencias sociales  con sus exposiciones y con las sugerencias de lecturas.

El sistema en el estructuralismo clásico de Claude Levi Strauss, que es una escuela en que es difícil establecer fronteras entre la sociología y la antropología, se define la estructura como lo que le da forma al objeto de estudio  que aunque se usara originalmente en la ingeniería pasó a ser usado dicho concepto en las ciencias sociales y también se aplica en la medicina. También en las ciencias administrativas.

Así por ejemplo, hay títulos de manuales de medicina como: Anatomía Estructural y Funcional y en la sociología hay una escuela o paradigma que se le ha denominado: Escuela Estructural-Funcionalista. Esta escuela fue fundada por Talcott Parsons, pero el concepto de estructura fue usado por primera vez en las construcciones de edificios, aunque probablemente no lo usara Himotep en el año 2650 antes de Cristo en la construcción de una de las pirámides de Egipto pero si posteriormente.

Ahora bien, hay algunas diferencias entre el estructuralismo clásico y las demás escuelas de la sociología, pero la escuela del estructuralismo clásico y su padre Levi Strauss como exponen su enfoque de la estructura social es que esta se mantiene en el tiempo. Sus estudios se circunscriben al área de la antropología fundamentalmente, pero tuvo influencia en científicos sociales de del área de la sociología que fundaron otras escuelas de las ciencias sociales, como la Escuela Estructural-Funcionalista y la Escuela de la Teoría de la Posmodernidad o Posestructuralista. También los economistas utilizan el concepto de estructura, en años recientes, en la actual era neoliberal que hoy sacude al mundo con un capitalismo salvaje que amenaza el planeta, se ha publicado un libro  cuyo título  es Estructura Económica Mundial.

El concepto de estructura en el estructuralismo, en ciencias sociales, conlleva  o implica  asumir a esta como un  sistema. El sistema  es entendido como un todo ordenado en el que el cambio en una o varias de sus partes implica necesariamente  el cambio de todo el sistema en su conjunto. Ahora bien, como el concepto de estructura puede ser asumido en diferentes instancias, se entiende que conceptualmente se asumen estructuras a nivel local o parcial para diferentes aspectos o fenómenos o de una sociedad local, a nivel de una sociedad nacional o  a nivel global o mundial.

De ese modo,  algunos economistas neoliberales podrían hablar de una estructura económica mundial y asumiendo esta como un todo ordenado o sistema que no cambiaría, como algo irreversible, pero lo que parece hacerse irreversible es el cambio climático y la destrucción de la vida en el planeta si no enterramos el neoliberalismo como modelo económico.

Una cosa podemos tener por seguro el modelo neoliberal que hoy tenemos en el mundo no dejará de reinar y de ser dominante si no se levantan fuerzas sociales centrípetas que lo destruyan y, al destruirlo reorienten la economía con regulaciones estatales (controles de precios, proteccionismo a sectores que lo merecen, etc.), sin bancos privados, sin AFP y ARS privadas, sin bancas de loterías, sin paraísos fiscales, sustituyendo importaciones y con limitaciones al gran capital, porque no se destruirá  si no lo destruyen y entonces acabará con el planeta. Podemos estar seguro de que será así.

No podemos pensar que luchando contra la corrupción, si no se cambia el modelo económico vigente puede ser exitosa y  que  va a eclosionar un Estado del Bienestar. Ni soñemos con eso porque no lo va a haber. Hay que destruir lo que conceptualmente entendemos como modelo económico, porque funciona como un sistema o estructura, como un todo que para cambiar en esencia cualquiera de sus partes hay que cambiar el todo, porque en esencia no puede cambiar la parte si no cambia todo el conjunto del sistema, la esencia neoliberal. Mientras haya neoliberalismo habrá corrupción. Un capitalismo de Estado puede ser diferente, pero no digo socialismo, porque para eso hoy con la contrarrevolución neoliberal en materia de conciencia social se ha retrocedido mucho y no es posible en los actuales momentos. Voy a ser breve hoy pero continuaré después de Semana Santa.

Por  Francisco Rafael Guzmán F.

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