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16 de marzo 2026
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OpiniónPadre Manuel Antonio García SalcedoPadre Manuel Antonio García Salcedo

Contemplación: Contemplativos en la acción del padre Benigno Juanes SJ

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RESUMEN

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En búsqueda de la salud integral

En memoria del Papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio S.J. queremos compartir una de las temáticas más actuales en el plano de la religión cristiana es la Pneumatología o ciencia del Espíritu Santo. Este es el intento de compartir una explicación minuciosa de cada uno de los 21 tomos de la Colección Torrentes del Padre Benigno Juanes S.J., Guía para la Renovación Carismática Católica, aprobada y promovida por el entonces Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, quien fuese el Arzobispo de Santo Domingo de aquel entonces. Colección esta, realmente desconocida o apenas estudiada que implica un compromiso de profundización práctica, de estudio y de búsqueda de crecimiento humano.

El tomo último, el número 21, llamado Contemplación. Contemplativos en la Acción, tras hacer el estudio del índice y de su prólogo, desde el mismo inicio del capítulo I está dedicada a la oración contemplativa como llamado para todos a la intimidad con Dios. Hay que acudir a las fuentes de esta vocación, es decir, al fundamento profundo de la oración cristiana.
Podemos percatarnos que la oración en su dimensión contemplativa tiene un papel fundamental para la vida de toda persona, para la vida de todo cristiano y para la vida.

Nada más tangible y experimentable que esta realidad a nivel humano sí reconocemos que nosotros, en nuestra calidad de discípulos de Jesús, estamos llamados a reproducir su vida de comunicación con el Padre, reproducción a nuestro modo, pero verdaderamente desde su realidad de Hijo.

Nos hacemos la pregunta, ¿se promueve y se practica por parte de cada uno de nosotros la oración contemplativa? o ¿nuestra vida se reduce a una vorágine de actividades laborales, incluso espirituales en los fines de semana, en horas nocturnas o durante la semana? ¿es nuestra vida un activismo, un hacer y un no estar en el sosiego y la paz en lo alto de la montaña de la comunión, mirando en silencio a Dios y dejando que él nos hable, que nos transforme, que nos pacifique.

En la medida que mi vida de oración en duración es contemplativa, así será la adultez y el grado de madurez en ella. Nuestro tiempo está tan carente de esto.

La contemplación es encuentro con Dios. Es un conocerse, aceptarse y sanarse a sí mismo. Ser transformados.Después del númeral 1 del capítulo I, el título 2 es sumamente largo: Jesús oraba no para darnos ejemplo, al menos no ocupa su motivación, el primer lugar, primordialmente porque es Hijo. Jesús obra como Hijo por la oración, la personalidad de Jesús representa y expresa, como personalidad de Hijo.

Este capítulo I de Oración Contemplativa encontramos las cuatro consecuencias para nuestra vida cristiana, la transformación en Cristo por la caridad,, cumplir la voluntad del Padre, la inhabilitación del Espíritu Santo en nosotros, es decir, la fuerza actuante del Espíritu. En estas consecuencias vemos una recapitulación del contenido de todos los anteriores 20 tomos de esta Colección Torrentes.

En el presente tomo 21 se nos habla en los últimos números de la oración en sus diversas dimensiones para la transformación en Cristo. A este tema poco caso se le hace, así como al tema de la Comunidad de los Sacramentos, y especialmente de la Eucaristía que propicia dicha transformación en Cristo por la caridad, que es lo mismo que hacer la voluntad del Padre o realizar las Obras de Misericordia.

En dichas obras de caridad es que se constata que el Espíritu Santo ha hecho su obra en nosotros cuando nos dedicamos a hacer sus Obras de Misericordia, y no a estar enfrascados en un desenfreno de actividades laborales, sociales, espirituales y religiosas, sino, que en su justa medida, es la traducción en la cotidianidad de la oración, el ayudar a los más necesitados.

El autor es PhD en Teología Católica.

Por: Padre Manuel Antonio Garcia Salcedo.
Arquidiócesis de Santo Domingo.

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