RESUMEN
Desde los tiempos de la aparición de la humanidad, los sabios han sido la matriz principal de las sociedades, es por eso que, por sus grandes aportes y herramientas se han construido no solo grandes imperios, sino grandes líderes y guías a lo largo y ancho de todo el hemisferio planetario. Sin embargo, nos han dejado grandes anécdotas y sobre todo proverbios filosóficos que pueden ayudar a que los gobernantes actuales de las distintas naciones puedan valerse de esas experiencias para poder garantizar grandes logros en sus respectivas sociedades.
Para poder dar los pasos firmes hacia el éxito al junto de los sabios, todo gobernante, debe de corregir y perfeccionar constantemente su propia persona; dado que esto le permitirá lograr una constante corrección y perfeccionamiento de sí mismo, le es preciso conocer a los sabios, honrarles como es debido y aprovecharse de sus consejos. Si quiere descubrir a los hombres verdaderamente sabios, no tiene otro camino que el fiel cumplimiento de todos sus deberes, con lo que alcanzara la necesaria luz del cielo.
Queda demostrado que los sabios, no solamente le brindarán grandes herramientas para alcanzar el éxito, sino que también le ayudaría al príncipe o a todo gobernante a poner el corazón en el pueblo, desde lo económico hasta lo social, partiendo desde la disminución de los impuestos donde además no pueda abusar de los servicios de los súbditos, por que este es el medio más idóneo para que las relaciones con el pueblo sean cordiales. Todo gobernante deberá controlar diariamente el trabajo de los hombres que están al servicio de los contribuyentes, para comprobar si es correcto y examinar cada mes si sus salarios corresponden al trabajo realizado, estos son los medios para definir quienes realmente le acompañan a seguir los caminos de la luz.
Es por eso, que todo gobernante debe de seguir las anécdotas de los sabios, dado que en estos tiempos el mundo ha estado sujeto a grandes cambios y principalmente la humanidad, la cual sigue en proceso de evolución continuamente, donde será de mucha utilidad los consejos de los sabios para que el príncipe pueda alcanzar un equilibrio entre el estado que dirige y los súbditos que le han colocado en él
En conclusión, el hombre perfecto no se contenta con su propia perfección, sino que tiende al perfeccionamiento de todos los demás hombres, por lo que para que todo príncipe pueda alcanzar la perfección deberá trabajar incansablemente por conseguir su propia perfección, obrando siempre el bien para su gente y además enfocándose en perfeccionar a todos sus semejantes, esto será garantía de un buen gobierno con la ayuda de su pueblo, el cielo y sus subalternos.
¡Siga a los Sabios y alcanzará el éxito de la humanidad!
Por: Junior Pérez
