RESUMEN
“Un político divide a las personas en dos grupos, en primer lugar, instrumentos; en segundo, enemigos.” Friedrich Nietzsche
Con miras al 16 de octubre de este año que ya agoniza, la consulta interna del PLD, que desde su gestación ha sido bastante controvertida desde el momento en que la Junta Central Electoral, notificó su incumplimiento con los plazos de la ley electoral, hasta la nebulosa respecto a la imparcialidad que debe primar del presidente de esa organización política, ante los diferentes aspirantes que luchan por la candidatura presidencial del partido morado.
Es una elección interna con voto automatizado, padrón abierto o de concurrentes, permitiendo así el derecho al voto para los militantes de ese partido y ciudadanos que no estén inscritos en el padrón de otra organización política.
El primer aspecto de esta convención del PLD, ya les dejo una mala experiencia, si nos retrotraemos al año 2019. El voto automatizado, fue la piedra angular para la salida del Ex presidente Fernández del PLD en medio del alegado fraude del algoritmo que para nadie debe quedar dudas cuando el tristemente célebre, sistema de votación automatizada provocó un quiebre constitucional en las elecciones municipales de febrero del año 2020 y dando paso a las elecciones extraordinarias de marzo.
Respecto al precedente de las primarias abiertas en esta media isla, ha sido bastante negativo para los partidos políticos que lo han asumido, las primarias abiertas del PRD en el 2011, fue la discordia para la división final y, de paso, el inicio del camino que transito el PRD de ser un partido mayoritario del sistema a obtener en los comicios del 2020 a duras penas 1 % del sufragio. En el caso de las primarias abiertas del PLD en el 2019, ya es bastante conocida la historia y como un partido que estaba invicto desde el 2004, perdió todo desde el Poder Ejecutivo, Legislativo y la mayoría municipal, peor aún, de obtener 62 % en la elección presidencial del 2016, cuatro años mas tarde obtuvo menos de la mitad y pudieron retener un 30 % de la votación por los aliados que hoy también les han dado la espalda con miras al torneo electoral del 2024.
Es un secreto a voces que la oferta electoral que el PLD, ha lanzado al ruedo es bastante pobre, primero una marca partidaria totalmente manchada por la caja de pandora que ha sido destapada ante un pueblo horrorizado por los excesos de la corrupción administrativa que al sumar los montos que exhiben los expedientes acusatorios de la PGR, supera con creces aquel hoyo dejado por la quiebra de BANINTER.
Peor aún, quienes se disputan la candidatura presidencial la han cualquierizado y han hecho del quehacer político algo banal, cosa que el PLD instituyó con el penco candidato. La lucha del PLD por la candidatura, se disputa entre un precandidato monotemático, una penca y un hombre apodado el “quema gorras”. El partido de Bosch ha devino de una maquinaria electoral a una burla.
Han dejando en evidencia que no tienen dominio de ningún tema nacional y mucho menos propuestas viables para solucionar problemas del país. Irónicamente, su línea comunicacional ha sido tratar de pretender, que son rostros nuevos luego de que, durante los 16 años consecutivos del gobierno morado, todos ocuparon posiciones de preponderancia, sin exhibir preocupación alguna por las vicisitudes de esta sociedad.
Pero al hacer un ejercicio comparativo, primarias abiertas, una candidata cercana a Danilo Medina y el voto automatizado. Parecería ser el mismo guion cinematográfico de las primarias de octubre del 2019, distintos protagonistas, salvo Danilo Medina, tal parece que nadie les ha dicho que las segundas partes nunca son buenas, en este caso la primera fue mala y la segunda será un desastre.
El escenario interno del PLD cada día que pasa se vislumbra como un “déjà vu” del PRSC en el 2007, cuando impusieron a Amable de una forma controversial por encima de Eduardo Estrella. El PLD todavía no comprende porqué perdió en el 2020 y repetirá los mismos errores ahora desde la oposición.
De materializarse como una realidad, la imposición de Margarita Cedeño, lo único seguro seria la tercera gran división del PLD. La única incógnita seria: ¿Cuál sería el accionar de Abel Martínez?
Asumiría una actitud de dignidad como el difunto Reinaldo Pared Pérez, que prefirió sentarse antes de ser humillado por el penco candidato o podría ser que Abel Martínez sea para Danilo Medina, lo que fue Guido Gómez Mazara para MVM a lo interno del agonizante PRD o podría Abel Martínez pasar a la Fuerza del Pueblo. Solo el tiempo podrá responder cuál será su actitud.
Por igual, también causa suspicacia el cese de las renuncias de altos dirigentes del PLD y sus equipos. Muchos esperan ver el desenlace o tal vez, dar un golpe contundente con la reanudación de las renuncias. ¡Solo el tiempo podrá decir!
La situación del partido morado con miras al torneo electoral del 2024, cada día que pasa es más incierta y menos favorable.
Creo prudente concluir con la siguiente frase: “Cuando pierdas no digas nada. Y cuando ganes di aún menos. Sé humilde en tus victorias y elegante en tus derrotas. Que hablen los demás.” Ignacio Novo Bueno
Por Jesús M. Guerrero
