RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.– El Congreso Nacional rindió este domingo honras fúnebres al ingeniero, académico y dirigente político Ramón Alburquerque Ramírez, en un acto solemne encabezado por el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, quien destacó su legado intelectual, su firme defensa de la institucionalidad, al pensamiento libre y su vocación permanente de servicio al país.
Durante su intervención, De los Santos expresó que el país despide “a un grande”, en un momento marcado por el dolor y la memoria. “Hoy, en el Congreso Nacional, nos encontramos sumidos en un profundo pesar, en un momento humano cargado de sentimientos y de recuerdos memorables”, manifestó ante legisladores, familiares, autoridades civiles y militares, y personalidades del ámbito político y académico.
El presidente del Senado definió a Alburquerque como uno de los más brillantes pensadores de la vida pública dominicana. “Hablar de Ramón Alburquerque es hablar de inteligencia lúcida, de formación virtuosa y de vocación permanente por el conocimiento”, afirmó, al resaltar que su trayectoria se forjó desde las aulas, los libros y la investigación, con un compromiso constante con los grandes temas nacionales e internacionales.
De los Santos recordó el paso firme del exsenador por la presidencia del Senado, etapa en la que, según dijo, “defendió la dignidad del Congreso y contribuyó a elevar el nivel del debate legislativo”, dejando una impronta de respeto institucional y ejercicio responsable del poder público.
En un tono especialmente emotivo, señaló que la palabra de Alburquerque siempre estuvo sustentada en el argumento y la reflexión. “Su opinión fue fundamento; su disenso, una invitación a la discusión profunda”, expresó, al destacar su independencia intelectual, incluso en los momentos más complejos de la vida política nacional.
El presidente del Senado, además, reconoció que su partida deja un vacío difícil de llenar. “Hoy reconocemos que su partida deja un vacío en la vida política e intelectual del país, pero también nos deja una herencia inmensa: la del pensamiento libre, el compromiso con la democracia y el amor sincero por la República Dominicana”, sostuvo.




