RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SAN CRISTÓBAL.– El Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de San Cristóbal condenó a 40 y 20 años de prisión a dos hombres que provocaron la muerte de un comerciante y causaron heridas a un empleado durante un asalto ocurrido en marzo de 2024, mientras las víctimas cerraban un negocio de venta de comida en esa localidad.
Gabriel Mancebo López, alias “Maceta” o “El Gordo”, fue sentenciado a 40 años de prisión, y Gaudy Florentino Doñé, a 20, por la muerte de Warner Herrera Romero, propietario del negocio Mary Sazón, y las heridas provocadas a su empleado, Santo Hilario Heredia Valdez, según un comunicado del Ministerio Público.
Mancebo López cumplirá su condena en la cárcel pública de Baní Hombres, en la provincia Peravia, mientras que Florentino Doñé lo hará en el centro Najayo Hombres, en San Cristóbal.
La fiscal Patricia Danilda Durán Valerio dirigió la investigación y participó en la acusación junto al fiscal Fernelis Rodríguez Castillo. Ambos presentaron pruebas contundentes durante el proceso judicial que permitieron establecer la responsabilidad penal de los acusados.
El hecho ocurrió la noche del 28 de marzo de 2024, alrededor de las 11:38 p.m., mientras las víctimas cerraban el local comercial ubicado en la autopista 6 de Noviembre. Herrera Romero falleció el 18 de abril a causa de las heridas.
El expediente indica que los acusados, junto a otra persona no identificada, llegaron al negocio en dos motocicletas y realizaron múltiples disparos contra Herrera Romero, impactando también a Heredia Valdez en el antebrazo derecho.
Durante el asalto, los agresores también golpearon con un arma de fuego a otra empleada del local, identificada como Mercedes Pimentel, familiar del fallecido, y la despojaron de su cartera y una mochila. Pimentel sufrió laceraciones en ambas manos y traumas contusos con edema leve.
Tras cometer el crimen, los atacantes huyeron. Florentino Doñé fue arrestado poco después, mientras que Mancebo López fue capturado por alerta migratoria cuando intentaba salir del país por el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) con destino a Bogotá, Colombia.
El expediente también señala que, horas antes del asalto, ambos acusados intentaron atracar a otro hombre cuando llegaba a su residencia, disparando varias veces contra el vehículo en el que se desplazaba, impactando las gomas delanteras y traseras del lado del conductor.
Durante el juicio, el Ministerio Público presentó pruebas documentales, periciales, audiovisuales, materiales y testimoniales, incluyendo las dos armas de fuego utilizadas —pistolas de las marcas Ruger y Browning, calibre 9mm— y una de las motocicletas, marca Loncin, que utilizaron en los hechos.
Las pruebas fueron acogidas como buenas y válidas por las juezas Biulkys Milanés, Ana Inés Susana y Milorandy Herasme Morillo, quienes dictaron la sentencia condenatoria.
El caso fue calificado como violación a los artículos 2, 265, 266, 295, 304, 379, 382 y 383 del Código Penal Dominicano, así como a los artículos 66 y 67 de la Ley No. 631-16 para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.




