RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, ENRIQUILLO. – La comunidad del municipio de Enriquillo continúa a la espera de la conclusión de su Funeraria Municipal, una obra iniciada hace más de diez años y que permanece abandonada, según denunció Wilkins Garo, presidente de la Organización de Jóvenes Comunitarios «Los Weepalee».
Garo lamentó que, pese al tiempo transcurrido desde que comenzaron los trabajos de construcción, la estructura permanece en completo estado de abandono, lo que impide a los residentes contar con un espacio digno para despedir a sus seres queridos.
“Los jóvenes, amas de casa, obreros, jornaleros y pescadores de Enriquillo se preguntan si como comunidad no tenemos el suficiente valor como seres humanos para merecer una funeraria. ¿Por qué tantas otras comunidades la tienen y nosotros no?”, cuestionó el dirigente juvenil.

El líder comunitario también enfatizó la importancia de la organización social para exigir derechos fundamentales. “Cuando una comunidad se une para exigir lo que le corresponde, se fortalece el sentido de pertenencia, el apoyo mutuo y la posibilidad de lograr metas colectivas que serían imposibles individualmente”, expresó Garo.
Asimismo, reiteró el compromiso de su agrupación con la causa: “Sabemos que será una lucha difícil, pero junto a las organizaciones sociales, deportivas, culturales, obreras y campesinas, seguiremos adelante bajo el lema: insistir, persistir, resistir, pero nunca desistir”.
La Organización de Jóvenes Comunitarios Los Weepalee, junto a la Seccional de la Unión Dominicana de Periodistas Duartianos en Barahona, la Unión de Albañiles de Enriquillo, la Asociación de Pescadores de Los Cocos y el Movimiento Por un Nuevo Periodismo, hacen un llamado al gobernador provincial Manuel Antonio Mateo Pérez, al senador José del Castillo Saviñón y al presidente de la Liga Municipal Dominicana, Víctor D’Aza, para que atiendan de forma urgente esta necesidad comunitaria.
“La funeraria es un clamor de toda Enriquillo. La necesitamos con urgencia y merecemos que se nos escuche”, concluyeron los voceros comunitarios.




