SANA AL MUNDO
Todos los países del mundo aspiran a destacar y ser reconocidos como los mejores en algo. Hay países que destacan en materia educativa, presentando los mayores estándares del conocimiento como lo viene haciendo Finlandia desde hace varios años; otros se vanaglorian de su poder económico, China es el caso más reciente, que cual coloso viene dando pasos agigantados en esa materia. Otros más como potencias militares, a saber, Estados Unidos y Rusia.
Cada año, a nivel mundial los accidentes de tránsito provocan la muerte de aproximadamente 1,3 millones de personas.
Casi la mitad de las muertes provocadas por las colisiones en el tránsito afectan a personas vulnerables en la vía pública, es decir, a peatones, ciclistas y motociclistas.
La Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución A/RES/74/299 fijó la ambiciosa meta de reducir a la mitad, de aquí al 2030, el número de defunciones y lesiones causadas por el tránsito en el mundo.
Las colisiones debidas al tránsito cuestan a la mayoría de los países el 3% de su Producto Interno Bruto.
Según un informe presentado por el Ministerio de Obras Públicas de la República Dominicana en 2022, 3,000 millones de dólares es el costo de los accidentes de tránsito al país, cifra que representa un 2.5 % del producto interno bruto (PIB) y que actualmente sigue en incremento.
República Dominicana ocupa el primer lugar en accidentes de tránsito con 64.6 muertes al año por cada 100.000 habitantes, de las cuales la gran mayoría, un 87 %, corresponde a personas del sexo masculino, mientras un 13 % de las víctimas son mujeres.
Estos datos nos obligan a hacer una dramática inferencia: los hombres son más temerarios a la hora de conducir que las mujeres.
En el 2021 el número de muertes en accidentes de tránsito fue de 1,874, lo que representa una subida de 8.1 % con relación al 2020, año en el que el país pasó la mayoría de los meses bajo confinamiento producto de la pandemia. Los fallecidos anuales por accidentes de tránsito en el país rondan las 3,000 personas según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿A qué se debe tan alto nivel de defunciones?
De acuerdo a los datos recopilados por la ONE, en el año 2023 ocurrieron 1,949 que, en comparación con el total de las muertes accidentales y violentas de ese año (4,637), representan el 42 % de los fallecimientos en el tránsito, con la acotación de que ese valor corresponde a personas que murieron al instante, en el lugar del siniestro.
Más mortal que el COVID-19
Los traumatismos causados por accidentes de tránsito del 2020 al 2023 mataron a más personas que el COVID-19 en igual periodo. De acuerdo con la estadística, 7,354 personas perdieron la vida en las vías, mientras que 4,384 fallecieron en el país por coronavirus, según los datos del Ministerio de Salud Pública.
A pesar de lo poco esperanzadoras que nos pueden parecer estas estadísticas, hay una buena noticia: la mayoría de los accidentes viales son prevenibles.
Según los especialistas el 80% de los accidentes viales son originados por el conductor, ya sea por problemas con el automóvil, por agentes naturales o por problemas en el camino. Esto significa que por lo menos 8 de cada 10 accidentes pudieron haberse prevenido.
La falta de pericia, el descuido por estar mirando el teléfono celular, la prepotencia de conductores de patanas, el abuso de poder de los choferes de transporte masivo público y privado, los efectos del alcohol y las drogas son los factores humanos más comunes que conducen a un accidente vial. De hecho, se cree que más del 22% de los siniestros de tránsito se deben al uso del teléfono mientras se conduce.
Manejar un automóvil que no funciona adecuadamente es un peligro, tanto para el conductor como para otros automóviles. Por esto es importante que nuestras autoridades obliguen a los conductores a ser prudentes, a hacer revisiones y mantenimiento periódica que garanticen el funcionamiento correcto de frenos, direccionales, suspensión, etc.
Los fenómenos naturales, como la lluvia, son inofensivos en sí mismos. El problema surge cuando no se cuenta con el equipo necesario para conducir bajo estas condiciones o se ignoran las recomendaciones básicas para estos casos.
El factor que menos accidentes provoca tiene que ver con el camino. Solo 4% de los siniestros viales está relacionado con errores de señalamientos viales, el mal estado o la falta de pintura en las líneas de las carreteras.
Los dominicanos nos sentimos impotentes ante la complicidad existente entre las autoridades y los infractores. Lo vemos entre los que deben cuidar la soberanía del país y los extranjeros; quienes deben proteger nuestro medio ambiente y los detractores, y en el caso que nos atañe ahora, los criminales al volante y los agentes que deben poner el orden, quienes parece tienen un pacto de impunidad y tolerancia.
Los motores copan cada día las calles, pero estos no tienen controles cuando de esperar el semáforo se trata, la gran mayoría transitan sin casco al igual que sus pasajeros, usan su teléfono celular con una mano mientras conducen con la otra; los vehículos de 4 puertas se les exige cinturón, pero los conductores de camiones y autobús al parecer tienen licencia para no llevarlos, porque a ellos no se les exige nada. Los pasajeros de las «guaguas» no los llevan, y mucho menos sus pasajeros, y es frecuente verlos de pie hasta colocados en las puertas de las mismas ante la vista indiferente de las autoridades. Estás son algunas de las contradicciones y paradojas pintorescas que caracterizan nuestro país.
Entendiendo que somos líderes en accidentes de tránsito y no por el estado de nuestras carreteras, sino por la falta de conciencia y la temeridad en el momento de manejar, cabe elevar la siguiente consigna:
¡Protege tu vida y la de los tuyos, nadie más lo hace por ti!
Por Amerfi Cáceres
La autora es periodista, locutora, licenciada en leyes, empresaria y líder comunitaria.
