EL NUEVO DIARIO, SANTIAGO, (UPI).- Representantes de empresas acreedoras pedirán la bancarrota de la Compañía Refinadora de Azúcar de Viña del Mar, uno de los consorcios económicos más poderosos del país, que en los últimos tiempos recibió préstamos bancarios por 240 millones de dólares, en peligroso de perderse.
La quiebra de la empresa CRAV derivaría de una situación de insolvencia financiera, que se atribuye al fracaso de una maniobra especulativa en la comercialización de azúcar, cuyo precio cayó abruptamente en el mercado internacional.
Dos ex ministros de economía del gobierno mi-litar, Fernando Leniz y Pablo Baraona, disponen de una semana de plazo para proponer una solución al caos financiera que afecta a la mencionada compañía y a la serie de subsidiarias que abarca.
Los ex ministros estudian una fórmula que permita a una decena de bancos recuperar la mayor cantidad de los 240 millones de dólares en créditos otorgados a CRAV.
La posible solución al problema financiero debe incluir a millares de agricultores y sembradores de remolacha que, aparente-mente, recibieron préstamos de CRAV como adelanto a sus cosechas, que ahora no pueden ser adquiridas por la empresa que bordea. la quiebra.
Por Ricardo Urzua




