RESUMEN
Con el manejo de una gran parte de los medios de difusión a su favor, devastador y depredador en grado sumo de los recursos naturales renovables y no renovables, el gobierno del presidente Luis Rodolfo Abinader Corona, pese a que al ser el partido que le permitió llegar a la presidencia un hijo bastardo del viejo PRD, valiéndose del movimiento cívico Marcha Verde, como representante de los intereses de los grandes empresarios no se conformaría con gobernar con eutrapelia y ser morigerado al dirigir la cosa pública. El motivo sería que al actuar de ese modo no complacería el afán de lucro desmedido de la fracción de clase burguesa que constituyen los grandes empresarios y a quienes Abinader representa. Quiere este gobierno que le permitan saquear los recursos del país, depredando todo lo que sea rentable para el capital privado, entregándoselo a este.
Hace varios años, para ser preciso un lustro, cuando apenas comenzaba la pandemia de la COVID-19, cuando todavía no se habían realizado las elecciones presidenciales del 2020 dije que si se elegía a Abinader este representaría los intereses de la gran burguesía y que esa fracción de la clase burguesa era la que tenía la mayor conciencia de clase para sí. Por tanto, dije que gobernaría para satisfacer los intereses o apetencias de los grandes empresarios. Esos grandes empresarios lo quieren todo para ellos y es por eso que gobiernos anteriores entregaron activos del Estado en condiciones ventajosas a familias pertenecientes al gran empresariado, entre esos activos se cuentan tierras en zonas costeras, como una forma de facilitarle a esos grupos las realizaciones de buenos negocios con esos bienes raíces.
El objetivo que buscaban esos gobiernos anteriores, como no hay que poner en duda que lo mismo pretende hacer Abinader buscando mantenerse en el poder hasta completar su segundo periodo de gobierno, era crear una base social con esos empresarios para mantenerse en el poder hasta cumplir su mandato. Ahora bien, lo peor de todo en el caso de Abinader es que luce ser un gran improvisador al dirigir el Estado, porque las buenas acciones no se ven. Se comienzan las obras y no se ven terminar. Pretende vender la imagen de que quiere poner orden, pero al final, lo que vemos es un derrotero casi seguro hacia el caos. Nada se resuelve en este gobierno. Sin embargo, el interés por los activos del Estado se nota con la creación de la Oficina de Alianzas Público-Privadas y la disolución del INAZUCAR. Es el caso que las ciudadanas y los ciudadanos deben poner atención, porque este gobierno ha puesto en evidencia que lo que le interesa es gobernar para el interés privado, pero esas intenciones hay que frenarlas.
Hablemos ahora de la educación superior, la cual pretenden desde el gobierno convertirla en un vulgar negocio privado, lo que hay que impedirlo a toda costa, porque que sería de este país -que ya de por sí parece estar viviendo en un caos- cuando se apropien de los activos de la UASD y el Estado se niegue a entregar un presupuesto aunque sea deficitario, como lo ha sido porque no cumple con lo que establece la ley 5778 de 1961 de un 5 % del presupuesto de la nacion para la UASD, pero el gobierno dominicano se ha hecho de la vista gorda y nunca le ha entregado a nuestra Primada de América lo que esa ley establece. Pero ahora la cosa está peor, el gobierno pretende quitarle la autonomía, creando una nueva ley de educación, la cual le quitaría la autonomía porque anularía lo que establecen las leyes 5778 de 1961 y la 139 del 2001, eliminando el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología.
Si bien es cierto que vivimos en una era de globalización neoliberal que parece que no va a acabar, mientras la cultura occidental como cultura hegemónica llega a su ocaso y se resisten a ello los grandes Estados y/o las grandes potencias occidentales, muchos son los que creen erróneamente que los problemas de la humanidad tienen solución y esta encontrará su felicidad en un clima de grandes desigualdades sociales, en la continuidad de una economía sin frenos y sin regulaciones y en que el único valor para el individuo sea su atención en el afán de lucro. Esto ocurre con el agravante de las amenazas de destrucción del planeta, al ser más voraz la explotación de los recursos naturales, porque es una depredación lo que se está haciendo con ellos, y nuestro país es un buen ejemplo en los últimos años. Esto ocurre mientras piensan algunos que la inteligencia artificial es una panacea y no lo es porque cómo se van a vender los grandes lotes de mercancías si en los países va a haber tanta mano de obra desplazada que no tendrá dinero para comprar; estas son de las contradicciones culturales con los avances tecnológicos (Daniel Bell).
La formación educativa en la mayoría de las universidades privadas está orientada en esa dirección, es decir, esas corporaciones educativas orientan a sus estudiantes hacia el afán de lucro individual, su realización individual, formando personalidades carentes de sensibilidad social y por tanto carentes de una conciencia social capaz de pensar en el interés en general o bienestar colectivo. Naturalmente, no todos los seremos humanos pensamos igual, pero es significativo y recurrente en muchos dominicanos ese estado de conciencia social y una muestra de ello es que mientras se plantea desde el gobierno la absurda idea de fusionar el Ministerio de Educación y el de Educación Superior, pese a que cuando fue creado éste último, se hizo porque proliferaban tantas universidades privadas, lo que hizo pensar que había que crear un ministerio regulador de la educación superior, pero ahora al actual gobierno y al Estado dominicano le asalta la idea de que hay que eliminar dicho ministerio, eliminando la ley 139-01, la cual contempla que lo planteado en la ley 5778-61 se mantenía, es decir, la autonomía y fuero de la UASD como universidad del Estado y la subvención del Estado a ella no menor de un 5% del presupuesto del gobierno. Aparentemente, nada de esto contemplaría la nueva ley que fusionaría los dos ministerios.
El no tomar en cuenta a la Primada de América (la universidad del Estado dominicano) durante su gobierno es algo que los grandes empresarios que se interesaban en la educación superior privada deben agradecer mucho a Danilo Medina, porque este allanó el camino para que este gobierno saliera con ese adefesio de fusionar ahora los dos ministerios. Pese a que al día hoy todavía no se oyen sonar voces de quienes son considerados como autenticos y verdaderos uasdianos, pronunciándose en contra de semejante estulticia, porque está puesto en evidencia que este gobierno no tiene ni idea de lo que representa un gran conflicto social para un gobernante, por eso es que al Presidente de la Republica se le nota al tomar decisiones la centralización en grado extremo y en el control y uso de los medios de difusión, valiéndose de la posverdad o, en último caso, convocando a los expresidentes para tocar temas como el flujo migratorio dominico-haitiano, pero no toma en cuenta las voces de actores menos notables.
Queremos ver las reacciones de muchos de los uasdianos que tienen grandes cuotas de prestigio, algunos se fueron (ya no viven o no están físicamente con nosotros) como son los casos de Guarocuya Batista, Tirso Mejia-Ricart y José Joaquín Bido Medina, pero son pocos, los vivos que son verdaderos uasdianos y otros aunque no han sido profesores o no ha hecho vida académica pero son profesionales que pasaron por sus aulas, también la defienden. Es bueno que sepan los enemigos de la Primada de América (casi todos gratuitos porque la UASD es pluralista y no le cierra sus puertas a nadie que no esté en contra de su mística y de su filosofía), o bien, que sepan sus adversarios conscientes o inconscientes y sus émulos, que pretendiendo desplazarla quieren destruir su legado, que la mayoría de los profesionales con una alta cuota de prestigio se han graduado en la universidad del Estado en nuestro país.
Para muestra en casi 70 años, porque lo va a cumplir el 24 de marzo del 2026, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales ha graduado un total de 59, 954 profesionales a nivel de grado, entre los que se incluyen algunos técnicos pero la mayoría son licenciados, ingenieros o doctores en medicina, odontología y veterinaria. En todas las facultades de la UASD en ese periodo se han graduado a nivel de grado o sea en el tercer nivel unos 317,248 profesionales, siendo el total de estudiantes que alguna vez ingresó por primera vez e hizo su entrada a la UASD, un total de 1, 136,993, estudiantes, tomando en cuenta de que en promedio la población estudiantil es de 200, 000 o un poco más, podemos pensar que la proyección de graduados es de cerca del 50 % de ingresados en algún momento terminan su carrera.
Si tomando en cuenta que se han graduado unos 3,288 cursantes a nivel de grado en la escuela de economía hoy, si restamos unos 132 Licenciados en Aduanas, tendremos entonces unos 3,156 economistas que han obtenido el título de la UASD desde 1964, porque para 1957 fue cuando se invistieron los primeros graduados de la hoy llamada Facultad de Ciencias Económicas y Sociales pero de licenciados en Ciencias Comerciales, porque los primeros economistas se graduaron en 1964. Más del 50 %, alrededor de un 60 % o más de los médicos graduados en el país han salido de las aulas de la UASD. Por igual pasa con los ingenieros civiles y los arquitectos; la UASD es la única universidad que tiene varias carreras en el área de las ciencias naturales, porque pocos estudiantes las cursan pero son necesarias y el país debe tenerlas ya que cómo podremos hablar del cambio climático o de los movimientos telúricos, si nadie estudia biología o física. Lo mismo ocurre con otras carreras, como Estadística, Administración Pública, Geografía, Sociología, Química, Matemática, Trabajo Social y Farmacia. Todas estas carreras son necesarias y el Estado por eso necesita de una universidad que garantice tener abiertas las mismas, porque a las universidades privadas no les resultan rentables, porque estas son entidades que de manera subrepticia operan con fines de lucro.
Pero antes de referirnos a las personalidades prestigiosas que deben defender la autonomía y dignidad de la UASD, debemos decir algo más, porque debemos preguntarnos: ¿Por qué el Consejo Universitario y El Rector que lo preside, como máximo organismo de gobierno universitario, no se ha pronunciado sobre lo que se cierne sobre la UASD con el plan de fusionar los ministerios de Educación y Educación Superior? En el fondo no es una fusión, si no crear un desastre en materia de educación superior, la ciencia y la tecnología, porque se pretende dejar el status de la universidad del Estado en un limbo jurídico. Las apetencias de poder de Abinader y Trumph los llevan sentirse como que deben centralizar mucho las decisiones, como si fueran hombres de los tiempos de Stalin y de Hitler; riquezas pecuniarias las tendrán ambos posiblemente como para sentirse parte de una alta élite económica, pues ya que tienen riquezas deliran por el poder. Esa era de autoritarismo ya hoy resulta un anacronismo muy pasado de época.
En el caso de nuestro presidente, este dijo -según los medios- que los congresistas debían resolver lo del código penal y el código de trabajo, se puede entender que estaba bajando línea, como si El Congreso no fuera un poder independiente del Estado. Lo de la UASD no pueden pasarlo por alto El Rector y los demás miembros del Consejo Universitario, porque la situación es de un atentado contra la educación superior subvencionada por el Estado contra la universidad del Estado. Hasta ahora el único que creo que se ha pronunciado en torno a esta situación es el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, el Dr. Antonio Ciriaco Cruz. Los demás miembros del Consejo Universitario deben pronunciarse sobre ese particular, antes de que desde el gobierno se vuelva a hablar de ese tema. La situación es grave, el momento actual no es para enmudecer, porque se torna sombrío el horizonte. Hace varios años que pensé que Abinader lo que pretendía y pretende si no hay un movimiento social que pare esas apetencias, desde su inicios como gobernante, es repartir los activos del estado a las empresas privadas o venderlos a estas, incluyendo los activos de la UASD. El Consejo Universitario debe reunirse y debatir y tomar decisión colegiada ante la grave amenaza contra la UASD.
Llega la hora de defender a la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Queremos oír las voces de los intelectuales que defienden nuestra universidad. Queremos oír los mensajes de voz o leer las palabras del Dr. Luis Rafael Gómez Pérez, Dr. Francisco Antonio Avelino García, Dra. Josefina Záiter, el Maestro Rubén Arturo Silié Valdez, Profesora Meritísima Carmen Durán, Dra. Luisa Navarro, Dr. Fernando Alvarez Morel, Dra. Ana Rita Guzmán, Dr. Francisco Cáceres, Profesor Meritísimo Héctor Julio Sánchez Ortiz, Profesor Jesús Tellerías, Dr. Manuel Linares Jiménez, Dr. Cesar Pérez, Profesor Meritísimo Dr. Celedonio Jiménez Santos, Profesor Hugo Aquiles Cedeño Ortiz, Profesor Dr. José Sellig, Maestra Josefina Arvelo Tejada, Profesor Meritísimo Dr. Manuel Joaquín Colón Mejía, Profesor Meritísimo Dr. Enerio Rodríguez Arias, Dr. Roberto Espinal, Profesor Meritísimo Maestro José Isidro Pérez Labour, Profesor Meritísimo Maestro, Ex Ministra del MESCYT Maestra Ligia Amada Melo (fue entrevistada en un medio pero debe seguir opinando), Maestro José Francisco Pérez, Profesor Meritísimo Dr. Porfirio García Fernández, Profesor Meritísimo Dr. Edylberto Cabral Ramírez, profesora Meritísima Maestra Maritza Camacho, Profesor Meritísimo Maestro Juan Antonio Cerda Luna, Maestra Irma Suero, Prof. Meritísimo Ingeniero Ramón Cruz Plasencia, Profesor Dr. Eduardo Ramírez, Profesor Dr. Antinoe Fiallo, Maestro Filiberto Cruz, Dr. Odalís Pérez, Dr. Francisco Pérez Soriano, Profesor Maestro Félix Cid, Profesor Dr. Amaury Giordano Pérez Vargas, Profesor Dr. Juan Miguel Pérez Vargas, Profesor y Comunicador Dr. Ricardo Nieves, Comunicador Domingo Páez, Columnista del Listín Diario Felipe Ciprián y Dr. Jorge Chaín Herrera.
Por Francisco Rafael Guzmán Fernández
