RESUMEN
Revisando mis contactos especiales en las redes sociales, me encontré con este interesante artículo escrito por el prominente intelectual y catedrático universitario, doctor Bartolo García Molina, por lo que esta semana quiero compartirlo de forma íntegra con mis fieles y asiduos lectores y lectoras.
¡Cuidado con el tema!
En los últimos tiempos se ha desatado en el mundo hispánico una verdadera obsesión por el uso de la palabra tema. Hoy todo es un tema, especialmente en los programas televisivos y radiales de comentarios. Como esta palabra está siendo usada indiscriminadamente por personas de prestigio, la obsesión se ha generalizado. Hay toda una avalancha de usos de la palabra TEMA. Esta palabra se ha convertido en un superpronombre, equivalente a cosa, cuestión y vaina, o simplemente a nada. Las palabras que con más frecuencia sustituye son arista, aspecto, dimensión, factor, causa, conflicto, problema, etc. Pero su uso más frecuente es expletivo o innecesario. Sencillamente se usa por moda.
Obsérvese estos ejemplos:
- 01. Muchos funcionarios están preocupados por el tema de las movilizaciones en contra de la impunidad.
- Hay inquietud en la población de escasos recursos económicos por el tema de la subida de los precios de los artículos de primera necesidad.
- 03. El incremento de la tasa del dólar es el tema que está incidiendo en el tema de los altos precios de los artículos y servicios.
- 04. El tema que nos preocupa es el de la delincuencia generalizada.
- 05. La negativa de los empresarios a aumentar los salarios ha generado un tema que amenaza el tema de la paz laboral.
En las primeras oraciones, la palabra TEMA se puede eliminar sin que afecte en lo más mínimo el significado y el sentido de esas oraciones. Lo mismo sucede con el segundo TEMA de las oraciones 03 y 05. En cambio, en las oraciones 03, 04 y 05, TEMA sustituye las palabras factor, causa, problema y conflicto, respectivamente.
Como consecuencia de esa generalización del uso de la palabra TEMA, se puede estar produciendo una pereza de la gente para buscar las palabras apropiadas. Esto, unido a la pereza motora que incentiva la tecnología, podría ser nocivo a largo plazo para la destreza del pensamiento y del cuerpo.
Les propongo que cuando usen la palabra, TEMA se percaten de si la pueden eliminar sin que afecte el significado y el sentido de la oración. Si no se puede eliminar, traten de sustituirla por otra más específica (conflicto, problema, factor, causa, etc.). Si no se puede eliminar, es porque está bien usada. Verifiquen, entonces que su valor sea equivalente a tópico, título, subtítulo, asunto, etc.
Bueno, no puedo seguir por un tema de espacio (jajaja). (Publicado por Bartolo García Molina el 29 de marzo de 2017 en su cuenta de Facebook).
Por José Santana-Guzmán
