RESUMEN
EL NUEVO DIARIO. -«El festival hace de Cannes la capital del cine mundial durante las fechas de su celebración», declaró a «EFE»‘ Matías Vallés Rodríguez, director general de promoción del libro y de la cinematografía del Ministerio Español de Cultura.
Durante su estancia en Cannes, Vallés, además de presidir las sesiones en que se presentaron las dos películas españolas programadas oficialmente «Bodas de Sangre», de Carlos Saura, y «Patrimonio Nacional», de Luis García Berlanga, se entrevistó con destacadas personalidades representativas de las cinematografías francesa, italiana, norteamericana, portuguesa, austriaca y de Alemania Occidental.
También se reunió con el secretario general de la «FIAPF» (Federación Internacional de Asociaciones de Protutores de Filmes), Alphonse Brisson.
Sus conversaciones fueron particularmente importantes, ya que este organismo tiene, entre los temas de su incumbencia, el de autorizar y respaldar
los festivales de cine que se celebran en el mundo, clasificándolos en dos grandes categorías, según sean o no competitivos, es decir, con capacidad para conceder premios, y según que tengan determinados caracteres de certámenes monográficos o especializados.
Con Alphonse Brisson, Matías Vallés pasó revista a los diversos festivales españoles justificando su celebración y su respectiva importancia frente a ciertas críticas que a ellos, como a tantos otros en el mundo, suelen hacérseles.
Particularmente halagüeñas parecen las perspectivas del Festival de Sevilla, este año anunciando en Cannes con especial relieve con ocasión de una recepción que dieron Eduardo Pérez Orozco, director del festival, Diego Limón, Presidente de «Cultura Viva» de Sevilla, y a la que asistieron el director de relaciones culturales del senado, y el subdirector general de su departamento, Domingo Rueda.
Asimismo, estuvo en Cannes con un equipo de colaboradores Pilar Olascoaga, representante del festival de San Sebastián y nexo permanente una posición entre los certámenes especializados, capaz de reverdecer los lauros que consiguió en el pasado.
En declaraciones a «EFE» que comentaban la presencia española en Cannes, dijo Matías Vallés Rodríguez: «Este festival está mundialmente considerado como el más importante, Y estimo que la política adecuada consiste en estar, en los momentos de las decisiones, en los lugares donde se toman». Conviene hacerlo así, también, para cotejar por vigencia del cine español y contrastarla con las películas que cada cinematografía nacional ha entendido que representaban su mejor momento».
«Los bravos y los aplausos que cerraron la primera proyección de «Patrimonio Nacional» fueron un testimonio más valioso que el de ciertas críticas». «Por otra parte, el hecho de que algunos críticos franceses hayan lamentado que «Bodas de Sangre” no estuviese en competición, viene a ratificar que España estaba también magníficamente representada».
«En síntesis -añadió el Director General- creo que el Festival de Cannes ha dado ocasión para destacar que nuestro cine, en la actualidad, está adquiriendo un pulso importan-te, que el nivel de nuestros creadores es realmente válido y que el problema del cine español está en dotarlo de las infraestructuras medias necesarias para que sus realizadores dispongan de iguales medios que los de las otras cinematografías fías importantes.
«Cualquiera de las películas presentadas aquí por las grandes cinematografías tenían presupuestos que limitan capacidad de creación de nuestros directores”.
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