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2 de enero 2026
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3 min de lectura Internacionales

Chinatown se planta ante las «inapropiadas» redadas de inmigrantes en Londres

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EL NUEVO DIARIO, Londres,.- Chinatown, uno de los barrios más populares de Londres, vive esta semana unas inusuales protestas por las «inapropiadas» redadas de inmigrantes producidas en los últimos meses.

Las constantes irrupciones llevadas a cabo por el Ministerio del Interior británico empujaron a los afectados a la movilización y al cierre de sus establecimientos el pasado martes, con el objetivo de exigir al Gobierno que ponga fin a esta situación.

«Nuestra comunidad conoce y respeta los derechos de los agentes, pero no comprendemos lo que les ha llevado a un comportamiento inapropiado y poco profesional», dijo a Efe el portavoz de la London Chinatown Chinese Association (LCCA), Joseph Wu.

Tras medio año siendo el objetivo de numerosas redadas policiales, la tensión por parte de los comerciantes de Chinatown llegó a un punto de inflexión el pasado 5 de julio.

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Ese día, una visita del departamento de Inmigración al restaurante Joy Luck terminó con una revuelta y una «respuesta inaceptable» por parte de las autoridades, precisó Wu.

En un vídeo que ya es viral, se puede ver cómo, entre la multitud, un vehículo policial continúa su marcha rozando a una mujer que se encuentra tendida en el suelo en aparente estado de histeria.

«La Policía comenzó a agarrar a las personas, a apartarlas, a gritarlas… Fue la clase de escena que no esperas ver nunca en Chinatown», relató el portavoz, quien fue testigo de lo ocurrido.

Por ello, «en respuesta a la discriminatoria conducta por parte de las autoridades», la comunidad de Chinatown decidió colgar el cartel de cerrado en sus establecimientos, la mayoría restaurantes y comercios.

Otro portavoz de la LCCA Lawrence Lee dijo que «cerca del 95% de los negocios del barrio clausuraron sus puertas» para acudir a una manifestación, que acabó frente al Ministerio del Interior.

Tres días después de la marcha, la comunidad china, que desconoce el motivo del incremento y la dureza de las inspecciones, sigue sin recibir noticias por parte del Ejecutivo que dirige la conservadora Theresa May.

«En los últimos seis meses ya habíamos recibido muchas quejas sobre la manera en la que se están llevando a cabo las redadas», aseguró Wu, quien agregó que, el 2 de julio previo al incidente que dio la vuelta al mundo, solicitaron una cita con el Home Office.

Desde la LCCA insisten en que son plenamente conscientes de que la Policía debe llevar a cabo su trabajo, pero solicitan garantías para que se realice de manera adecuada.

«Las visitas tienen lugar siempre en hora punta, cuando los restaurantes y los comercios están llenos de familias. Esto genera una mala imagen, aún cuando no se producen detenciones», lamentó el portavoz de la LCCA, enfatizando la dificultad de «reparar la reputación de estos establecimientos».

Por ello, la comunidad china reclama que las indagaciones se lleven a cabo en momentos en los que el barrio cuenta con una menor afluencia de clientes.

«Las actuaciones que hemos visto estos meses parecen un espectáculo de cara a la galería», denunció Wu, quien continúa preguntándose sobre los motivos de esta persecución.

«Quizá se deba a que somos un objetivo fácil porque normalmente no nos quejamos y estamos concentrados en Chinatown», divagó.

El Ministerio del Interior, por su parte, anunció esta semana una serie de reformas relativas a la detención de inmigrantes en el Reino Unido.

La medidas incluyen compromisos para trabajar con organizaciones benéficas, grupos de fe, comunidades y otras partes interesadas en el desarrollo de alternativas a la detención.

«Nuestra meta es asegurarnos de que nuestro sistema migratorio, incluyendo los aspectos relativos a las detenciones, es justo y humano», informó el ministro de Interior, Sajid Javid.

El céntrico barrio chino, no obstante, continúa esperando una respuesta por parte del departamento.

«No sabemos lo que piensa Interior y nos basamos en los hechos que hemos visto en los últimos meses», dijo el portavoz.

«Todos somos conscientes de que tienen un trabajo difícil, pero lo que no es aceptable es ver esta clase de actuaciones en una sociedad civilizada en pleno 2018. Reclamamos un diálogo constructivo y soluciones», sentenció Wu.