EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Un grupo de cuatro chefs dominicanos que han destacado por sus trayectorias, aseguraron que la cocina dominicana es un reflejo de la diversidad cultural del pueblo, llevando el sabor de Quisqueya en cada bocado, en declaraciones para la serie “Los valores no pasan de Moda”, de la productora Laura Guzmán de Ruiz.
Los chefs que han elevado la gastronomía de la República Dominicana son María Marte, Chef Tita, Wandy Robles y Chef Joe, a los estándares internacionales más altos, con las influencias taínas, africanas y europeas que han dado forma a una gastronomía culinaria rica en sabores y tradiciones.
Asimismo, a través de sus platos, los dominicanos transmiten hospitalidad, creatividad y el espíritu de comunidad que los caracteriza.
Durante la investigación sobre la historia y evolución gastronómica dominicana, realizada por “Los Valores No Pasan de Moda”, en su episodio número cinco, se resaltó que la cocina dominicana es una de las más originales y creativas a nivel mundial.
Chef Tita
Inés Páez Nin, mejor conocida como la “chef Tita”, embajadora de la nueva cocina dominicana, durante la entrevista incentivó a los dominicanos a utilizar no solo lo autóctono en las cocinas dominicanas, también, a eliminar de la cocina ingredientes y productos con conservantes.
“Quiero que el dominicano se alimente de una manera más justa’’, expresó la chef, quien, a su vez, enfatizó que la cocina es un reflejo de la diversidad cultural del pueblo, con influencias taínas, africanas y europeas que han dado forma a una culinaria rica en sabores y tradiciones.
Chef Joe
En tanto que, Joel Reyes o el “chef Joe” como también es conocido, sostuvo que, “nosotros tenemos ese fundamento africano. Esto es una isla dividida, compartida”, refiriéndose a la gastronomía dominicana y el fundamento de su restaurante Grupo Food INC.
‘’Yo creo que, dentro de nuestro esquema gastronómico, podemos ser mejor, podemos romper muchas barreras de darnos, realmente, a conocer de quienes somos cada uno’’, puntualizó.
Comida típica y callejera
Y es que, platos como «La Bandera», que combina arroz blanco, habichuelas y carne, representan la esencia de la mesa dominicana, donde la familia y la convivencia son valores fundamentales, así como el mangú, el sancocho y el mofongo que son testimonio del ingenio culinario dominicano, que ha sabido transformar ingredientes básicos en experiencias gastronómicas inolvidables.
De igual manera que, la comida callejera en la República Dominicana es un reflejo vibrante de la cultura y el sabor del país. En cada esquina, especialmente, en las ciudades y pueblos concurridos, se pueden encontrar vendedores ofreciendo delicias.
Incluso en la comida callejera, con opciones como el chimichurri y las empanadas, se puede ver el espíritu alegre y emprendedor del pueblo.
Los postres y bebidas, igualmente, forman parte de esta identidad, con delicias como las habichuelas con dulce, el majarete y el jalao, que evocan memorias de tradiciones familiares y celebraciones.
Bebidas como el «morir soñando» y la mamajuana no solo refrescan, sino que cuentan historias sobre el legado y la creatividad de los dominicanos en la cocina.
María Marte, estrella Michelín
Durante este espacio, encargado de resaltar no solo los valores dominicanos, además, la gastronomía del país, la chef dos estrellas Michelin, María Marte; resaltó la importancia de mantener la esencia y fomentar lo nuestro, así como la determinación que la llevaron a un punto tan alto resaltando el sabor de la cocina dominicana.
‘’Hasta que no aprendamos a reconocer que la gastronomía es una carrera, no como cualquier otra, porque es más grande que muchas otras. Hasta que no entendamos esa parte, no le vamos a dar la importancia que tiene’’, aclaró Marte.
En los últimos años, la gastronomía dominicana ha trascendido fronteras, ganando reconocimiento internacional gracias a chefs que han reinventado platos tradicionales sin perder su esencia.
Desde Nueva York hasta Madrid, la cocina criolla es embajadora de los valores de su gente como el orgullo, tradición y un amor inquebrantable por sus raíces.
Así, cada bocado de la gastronomía dominicana no solo alimenta el cuerpo, sino que también cuenta la historia de un pueblo vibrante y resiliente.




