EL NUEVO DIARIO, SAN PEDRO DE MACORÍS.– El director de Bienes Nacionales y presidente honorífico del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), Rafael Burgos Gómez, aseguró este miércoles que el Ingenio Porvenir, tras un proceso de modernización valorado en más de RD$450 millones, dejará de depender de mano de obra extranjera para la zafra cañera.
Durante un recorrido por las instalaciones, Burgos explicó que la mecanización de la cosecha reducirá de manera significativa la contratación de cortadores de caña.
“Con esta mecanización solo necesitaremos entre 40 y 50 hombres para áreas donde las máquinas no puedan penetrar por la topografía del terreno. El resto lo harán los equipos modernos”, puntualizó.

El funcionario afirmó que esta transformación “marca un antes y un después”, porque según dijo, “definitivamente, el Estado dominicano y el Ingenio Porvenir ya no dependerán de mano de obra extranjera”.
Un ingenio libre de deudas
Burgos reveló que al asumir la gestión encontró deudas ascendentes a RD$800 millones con una empresa española, además de compromisos con suplidores por unos RD$300 millones, incluidos RD$78 millones con el Banco Agrícola.

“El presidente Luis Abinader saldó esas obligaciones. Hoy, este ingenio no le debe un peso a nadie: está libre de deudas nacionales e internacionales, luego de más de una década arrastrando pasivos”, aseguró.
El funcionario recordó que en 2008 el CEA enfrentó un conflicto legal derivado de procesos de privatización, lo que concluyó con una condena en tribunales españoles que también debió ser pagada.
“Hoy día, Porvenir está libre de sentencias y compromisos heredados”, agregó.
Producción y retos pendientes
El administrador del ingenio, Juan Isidro Medina, destacó que desde hace seis meses el Ingenio Porvenir mantiene una producción dirigida al mercado local, con lo cual se cubren gastos operativos y pagos a suplidores. Actualmente, el ingenio opera a un 70 % de su capacidad mecánica.

Aunque las autoridades resaltan la mecanización como la gran solución, el desafío de fondo sigue siendo la sostenibilidad del modelo azucarero, históricamente afectado por crisis financieras, dependencia de importaciones, conflictos laborales y cuestionamientos por el uso de mano de obra extranjera en condiciones precarias.
El anuncio del CEA genera expectativas, pero también interrogantes sobre el futuro del sector cañero: ¿Logrará el país garantizar una producción autosuficiente, moderna y competitiva sin repetir los errores del pasado?




