En un comunicado, la cancillería afirmó que la legación diplomática continúa abierta y que tanto su embajador, Alberto Despradel, como el personal diplomático, administrativo y militar «permanecen en la sede».
Sin embargo, apuntó, que producto de la situación que prevalece en el vecino país «los servicios al público están provisionalmente suspendidos, pero que la misión y los consulados siguen funcionando».
El comunicado recordó que Vargas ha declarado que la seguridad y la integridad de la embajada y sus funcionarios «estaban garantizadas en medio de los disturbios que desde hace una semana se verifican en Haití».
Haití entró este jueves a su octavo día consecutivo de paralización y protestas en reclamo de la renuncia del presidente del país, situación que está provocando pérdidas millonarias en diferentes sectores, y que han dejado al menos nueve muertos.
Las protestas, convocadas por el Sector Democrático y Popular, integrado por líderes de partidos de oposición y por grupos populares, iniciaron el 7 de febrero, coincidiendo con el segundo aniversario de la llegada a la Presidencia de Moise.
Las manifestaciones, que han aumentado la inseguridad en esta nación caribeño y provocado un clima de caos e incertidumbre, se producen en medio de una severa crisis económica, que se agravó este año por una fuerte depreciación del gourde, la moneda oficial, y por la crisis de electricidad derivada de la escasez de gasolina
Los manifestantes también exigen justicia en las supuestas irregularidades en el programa Petrocaribe, a través del cual Venezuela suministra petróleo a este país a precios blandos.
Una auditoría presentada la semana pasada por el Tribunal de Cuentas reveló irregularidades entre 2008 y 2016 en este programa y señaló a 15 exministros y actuales funcionarios que están involucrados en este caso, así como una empresa que dirigía Moise antes de llegar a la Presidencia.EFE