RESUMEN
Puede considerarse una real causalidad o casualidad que cada temporada de lluvias la población que vive en zonas vulnerables se queja del accionar de las autoridades sobre la limpieza de ríos, arroyos y cañadas. Pero, debemos analizar puntos claves de nuestra historia como ciudadanía en el transcurrir del paso de un fenómeno atmosférico, donde las inundaciones urbanas y el salir del cause de los ríos son el pan de cada temporada ciclónica cada año.
La realidad es que en los últimos años hemos vivido un cambio climático que cada vez es mas inestable, creando con ello Tormentas, Huracanes bajo sus diversas categorías y hasta lluvias de larga duración, muchas veces, sin explicación alguna, como las ocurridas el 04 de noviembre del 2022. Este último fenómeno natural dejo consigo una marca imborrable en nuestras mentes y corazones, donde la historia cruel cambio el vivir de dos familias que no recuperarán o volverán a ver a sus seres queridos.
La pregunta es, ¿Se hubiera podido evitar estas tragedias si nosotros como ciudadanos tuviéramos educación, buenos modales y control de los desechos solidos que consumimos en nuestros hogares? La realidad es que si se hubiera podido evitar, con un buen manejo de la conciencia de cada dominicano, depositando los desechos solidos en los lugares indicados y una recolección oportuna de los mismos. Es la combinación perfecta del mantenimiento de nuestro medio ambiente, unas vías limpias y sin contratiempos en la circulación de vehículos y transeúntes, mares y ríos sin contaminación.
La relevancia de determinar si las Cañadas son una problemática social o una inconciencia ciudadana, se determina en el accionar de cada uno de nosotros en el control ambiental. Y no en la búsqueda de culpables unilaterales que por más que tratan de responder a las necesidades y saneamientos de afluentes acuíferos y cañadas encontradas en el centro de los sectores, hay que admitir que las situaciones de desechos solidos que bloquean los drenajes, el fluir de las aguas residuales que corren por dichas cañadas es el efecto real de lo que vivimos cada vez que llueve en nuestro país.
De que vale que las autoridades competentes se preocupen y muevan brigadas para limpieza y saneamiento de las cañadas y afluentes acuíferos, cuando los moradores de los sectores aledaños no cuidan o mantienen la limpieza de sus zonas, para después quejarse de que no reciben respuesta o que sus casas y calles se inundan. Con esto no llamamos culpable a nadie directamente, sino que es un llamado de conciencia a que usemos los zafacones de manera correcta, y que los desechos solidos tengan un buen manejo en cada hogar, porque si logramos esto, nuestras vidas transcurrirán sin contratiempos. Así como también acatar las advertencias y obedecer a las medidas que nuestras autoridades implementen para nuestro cuidado físico y familiar.
Por Josué del Orbe
