Calidad Humana de Luis Gómez: Patrimonio de la Humanidad

Por Francisco Rafael Guzmán miércoles 23 de octubre, 2019

Dedicado al amigo Jesús Tellerías

Conocí o vi por primera vez al Dr. Luis Gómez Pérez, cuando entré en una ocasión al Centro de Estudios de la Realidad Social Dominicana (CERESD) debe hacer poco más de 40 años, no sé el motivo de la visita y ni en compañía de quien andaba cuando entre en el local que ocupara esa entidad en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, fue después del año de 1976 en el cual se fundara dicho centro. Confieso que quedé impresionado de primera vista de la imagen de Luis Gómez, quien fue mi maestro en la asignatura: Teoría y Método I, en la que demostraba ir más allá del talento.

Luis Gómez es un hombre de una gran personalidad, la que se ve reflejada en la mirada penetrante con que mira a los seres humanos, serena, a veces como si auscultara a quienes trata. Es un ser cargado de un don de gente, un hombre que ama la vida, como también eran así Manolo Tavárez Justo, su hermana Emma y las hermanas Mirabal. Sólo los hombres y las mujeres de esa estirpe podían desafiar la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina, la cual se sostuvo  sumiendo a la población en general en un estado de conciencia social basada en el miedo sembrando las amenazas. Luis Gómez, al igual que Manolo, Minerva  y sus hermanas, Andrés Lora, Blanco Fernández, José Israel Cuello Hernández  y algunos otros aguantaron las torturas en las mazmorras o ergástulas trujillistas sin flaquear y sin dar su brazo a torcer, algunos de ellos muriendo siendo torturados.

Recuerda el autor de este artículo recuerda algo que le contó el Dr. Luis Gómez Pérez. Parece que de la misma manera en que las grandes religiones nacieron en el desierto o en zonas desérticas del llamado Levante, la calidad humana y los hombres y mujeres valientes proceden más de esas zonas agrestes y áridas. Según Luis Gómez, estando juntos en la cárcel él y Manolo, este le dijo: “Luis Gómez coño, no te dejes matar ”.

El ambiente de privación de libertad en que estaban viviendo justificaba el exabrupto de Tavárez Justo y la alta estima que le tenía hacia Luis Gómez, por lo que quería preservación de la vida de este. Esto se debía a que Manolo conocía a quienes estaban a su alrededor y más Gómez Pérez que es oriundo de la antigua provincia de Montecristi, ya que la sección de Guayacanes de Mao antes pertenecía a Montecristi.

Según Juan Isidro Jimenes Grullón para José Martí la única manera de ser dichoso es siendo bueno. Si se es bueno se es dichoso; habría que decir que si no se es justo no se es bueno, por lo tanto el dichoso es justo. Esto está contenido en la obra de la autoría de Jimenes Grullón titulada: La Filosofía de José Martí, edición de la Biblioteca Nacional, 1986, 217 pp.   En la página 60, de la filosofía de José Martí, Jimenes Grullón dice: “Anticipamos… que la posición del hombre como centro del Universo… no da a su filosofía un contenido existencial. Jamás subordinó él el Ser a la existencia. Concebía al Universo con naturaleza infinita: precisamente lo contrario de lo que afirma el existencialismo. Y amó y exaltó a la vida, en vez de ver en ella incertidumbre, falibilidad y peligro.

La veía dentro de una naturaleza admirablemente organizada, armónica y finalista. En todo esto hay un fondo romántico, totalmente reñido con el pensamiento existencialista contemporáneo ” (Pág. 60).  No sé si le debe llamar románticos a quienes han visto la vida como algo que está dentro de una naturaleza ordenada, donde no hay conflicto, pero si es así habría que llamarle a todos los positivistas del decimonono románticos, también habría que llamarle así a los miembros del Movimiento Clandestino 14 de Junio, muchos de los cuales  fueron víctimas del develamiento del  complot  en los inicios del  año de1960.

Volvamos a lo de que es dichoso  quien es bueno y sería feliz quien es justo, a la vez que sería bueno y dichoso. Entonces, los catorcistas -entre ellos Luis Gómez- que enfrentaron a Trujillo eran justos, aunque padecieran el presidio serían felices por ser justos y a la vez por ser buenos y dichosos. Decapitada la tiranía Luis Gómez Pérez siempre fue un académico ejemplar a la vez que se ha preocupado por la construcción de una sociedad justa y de garantías ciudadanas, ambas condiciones han sido una constante en su vida luego del ajusticiamiento del tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina. De una calidad humana poco común, el Dr. Luis Gómez ha tenido una conducta intachable, sin máculas que se puedan señalar, a lo largo del decurso de toda una vida.

A su paso por la UASD en la docencia y por el CERESD, entidad investigativa dentro de la primera, deja la huella de la eficiencia, la capacidad gerencial y de dirección.  A todo esto hay que agregar el don de la humildad del Dr. Luis Rafael Gómez Pérez.

Para comprobar la humildad de este excepcional intelectual en capacidad de análisis  en las ciencias sociales, basta hacer mención de sus palabras en el homenaje de la Escuela de Sociología en el paraninfo de la Facultad de ciencias Económicas y Sociales de la UASD, dijo: Si hago un balance entre lo que la Universidad me dio y lo que yo le di, supera con creces lo que ella me ha dado a mí a lo que yo le dado a ella. Eso es lo que se llama ser humano, decir eso, porque eso es la carencia de toda arrogancia. Luis Gómez es un patrimonio moral, no sólo de la UASD, si no de la humanidad.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

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