Es difícil sacar del ambiente, de las conversaciones cotidianas de los dominicanos el tema de la política. Los cálculos son frecuentes y cada uno de los exponentes tiene los suyos.
Más que en los partidos políticos, parece que el enfoque de esos diálogos se centra alrededor de figuras públicas que, obviamente, son políticas.
Se aprecia en esa realidad cotidiana, la idea de que se procuran figuras jóvenes y que permitan viabilizar las expectativas de futuro. En ese enfoque aparecen del sector oficial y opositor.
Muy pocos con posibilidades de liderar el escenario electoral, lamentablemente. Y basado en la dictadura de las opciones, no hay demasiado espacio para escoger y mantener el poder o para ganarlo.
