RESUMEN
En febrero, millones de personas alrededor del mundo celebran el Año Nuevo Chino, una de las festividades más antiguas y significativas de la cultura china, también conocida como Fiesta de la Primavera.
En la República Dominicana, esta conmemoración tuvo un espacio especial en eventos organizados por las principales organizaciones chinas con presencia en el país en varias manifestaciones socio-culturales que se llevaron a cabo en el distintivo Barrio Chino de la Capital.
El 2026 marca el inicio del Año del Caballo de Fuego, una combinación que ocurre solo una vez cada 60 años dentro del ciclo zodiacal chino.
En esta tradición ancestral, los años están regidos por uno de los doce animales del zodíaco combinados con uno de los cinco elementos como Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua.
En Santo Domingo, la comunidad china se afirma orgullosamente integrada y activa por lo que conmemoró esta fecha con actividades culturales, encuentros sociales y ceremonias tradicionales enmarcadas en un merecido tributo al Caballo Mayor, nuestro querido y siempre recordado merenguero Johnny Ventura, bien representado por su familia y la amenización musical a cargo de El Legado liderado por su hijo Jandy Ventura.
Más allá del festín de folklore, esta festividad adquiere un valor especial para la diáspora china en nuestro país, que ha mantenido vivas sus tradiciones a través de generaciones, compartiéndolas con dominicanos y extranjeros a nivel nacional.
Extiendo una felicitación y saludo muy especial a mi estimada Rosa Ng Báez, una destacada líder de la comunidad china en República Dominicana cuya trayectoria ha trascendido generaciones siendo puente para la colaboración cultural y comercial.
Nacida de padre cantonés y madre dominicana, doña Rosa ha dedicado gran parte de su vida a promover el entendimiento cultural y la integración de tradiciones que honran tanto sus orígenes como su compromiso con el desarrollo de la sociedad dominicana.
Ha fungido como representante comercial dominicana en China, fortaleciendo vínculos económicos y favoreciendo intercambios que benefician a ambos países.
Principal impulsora de proyectos culturales tan emblemáticos como el Barrio Chino de Santo Domingo, que se ha convertido en el centro comercial, cultural y de convivencia por excelencia, Rosa Ng ha sido clave para que la comunidad china tenga una presencia más relevante en la sociedad dominicana.
Actualmente, junto al honorable cónsul general de China en el país, continúa promoviendo programas de cooperación que buscan estrechar lazos no solo en lo cultural y social, sino también en el campo comercial y educativo, generando espacios que fortalecen el entendimiento entre pueblos y empresas.
Aunque indican aún quedan retos por enfrentar de ambos lados, apuntan a una colaboración más estrecha para convertir la relación bilateral en una de mutual beneficio y respeto.
El Caballo, séptimo signo del zodíaco chino, simboliza libertad, dinamismo, independencia, resistencia y liderazgo, y cuando se combina con el elemento Fuego, estas virtudes se intensifican.
El fuego, en la filosofía china, añade pasión, valentía, creatividad y un fuerte impulso para tomar decisiones audaces y avanzar con determinación hacia nuevas metas.
Personalmente soy un Caballo de Madera, según indica mi fecha de nacimiento y ascendente zodiacal, y me identifico completamente con que este año invita a la acción, a la innovación y al crecimiento individual y colectivo manteniendo el equilibrio para no caer en la impulsividad que puede acompañar a tan potente energía.
La celebración del Año del Caballo de Fuego nos recuerda la riqueza de las tradiciones milenarias para seguir adelante con libertad, fuerza y determinación hacia nuevos horizontes.
Por Vilma Yolanda Batista
