RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, BRUSELAS.-La Comisión Europea (CE) está «preocupada» por las informaciones recogidas en una investigación periodística de medios europeos, según la cual la guardia costera griega recurre a métodos brutales para devolver ilegalmente a los refugiados que tratan de entrar en Europa por mar, hasta el extremo de arrojarlos al agua en medio del mar.
«La Comisión Europea está preocupada por los informes sobre devoluciones ilegales y malos tratos. Si se confirman, será intolerable, nuestra posición es clara en esto», dijo en la rueda de prensa diaria de la Comisión la portavoz de Interior, Anitta Hipper.
«Las autoridades nacionales tienen la responsabilidad de investigar todos esos informes de devoluciones en caliente y malos tratos y de seguirlas con rapidez y eficacia», indicó la portavoz.
La investigación es un trabajo conjunto realizado durante varios meses por periodistas de «The Guardian» (Reino Unido), «Lighthouse Reports» (Países Bajos), «Mediapart» (Francia) y «Spiegel» (Alemania), que recoge hoy el diario heleno «Efimerida ton Syntaktón» y da una vuelta de tuerca a las informaciones publicadas hasta ahora sobre las devoluciones en caliente.
Según los citados medios, dos refugiados, Sidy Keita, de 36 años y originario de Costa de Marfil, y Didier Martial Kouamou Nana, de 33 años y procedente de Camerún, murieron al ser arrojados en mitad del mar por la guardia costera griega el 16 de septiembre, tras haberles detenido en Samos.
La portavoz comunitaria Dana Spinant señaló, por su parte, que «toda perdida de vida humana es una tragedia».
Asimismo, dijo que la CE «sigue en contacto con las autoridades griegas sobre los aspectos relacionados con los derechos fundamentales».
«Seguiremos nuestros contactos bilaterales con las autoridades griegas», añadió.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha negado numerosas veces que haya devoluciones en caliente de migrantes sin darles la opción a solicitar asilo, una práctica ilegal que consiste habitualmente en dejar a los refugiados en botes a la deriva a merced de ser rescatados por las autoridades turcas.
Sin embargo, los guardacostas entrevistados, sostienen que, a veces, se les lanza directamente al mar con el fin de evitar utilizar las costosas balsas salvavidas, porque cualquier licitación de nuevos suministros de balsas, argumentan, podría exponer a la luz estas devoluciones en caliente.




