RESUMEN
BRASILIA. — El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, permanece clínicamente estable, aunque con empeoramiento en su función renal y aumento de marcadores inflamatorios, tras haber sido hospitalizado el viernes por una bronconeumonía bacteriana, informaron este sábado sus médicos.
Según el parte divulgado por el hospital Hospital DF Star, el líder de la ultraderecha brasileña continúa bajo observación médica y su estado requiere monitoreo constante debido a las complicaciones detectadas en los últimos análisis clínicos.
Los especialistas indicaron que el exmandatario sigue ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y que, por el momento, no existe previsión de alta médica.
Tratamiento médico y evolución de la bronconeumonía
La bronconeumonía bacteriana que afecta al exgobernante de 70 años está siendo tratada con antibióticos, además de hidratación por vía intravenosa y sesiones de fisioterapia respiratoria y motora.
El equipo médico también informó que se han adoptado medidas preventivas contra posibles trombosis venosas, una complicación frecuente en pacientes hospitalizados durante periodos prolongados.
El traslado de Bolsonaro al centro médico se produjo luego de que presentara un cuadro considerado grave, con fiebre, escalofríos intensos, vómitos y dificultades respiratorias en la celda donde permanece recluido.
Broncoaspiración habría originado la infección pulmonar
De acuerdo con el diagnóstico, la infección pulmonar fue provocada por una bacteria que se instaló en ambos pulmones, con mayor afectación en el izquierdo.
Los médicos explicaron que la causa probable fue una broncoaspiración, es decir, el paso accidental de líquidos del sistema digestivo hacia las vías respiratorias.
Bolsonaro cumple desde noviembre pasado una condena de 27 años de prisión por liderar una trama golpista para intentar mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Recurrentes problemas de salud durante su reclusión
Desde su encarcelamiento en el Complejo Penitenciario de Papuda, el exmandatario ha sido trasladado en varias ocasiones a centros hospitalarios por episodios de hipo persistente, vómitos y mareos.
Muchos de estos problemas de salud se atribuyen a complicaciones derivadas del atentado con cuchillo que sufrió en 2018 durante la campaña electoral de ese año, incidente que le provocó graves heridas abdominales y múltiples cirugías posteriores.
De hecho, desde entonces ha requerido diversas hospitalizaciones y procedimientos médicos para tratar las secuelas de aquella agresión.
Familiares presionan por prisión domiciliaria
La actual hospitalización es la primera desde que el 15 de enero comenzó a cumplir su condena por intento de golpe de Estado.
Familiares y abogados del exgobernante han reiterado ante la Corte Suprema su solicitud de prisión domiciliaria por razones humanitarias, petición que el tribunal ha rechazado en varias ocasiones.
El senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario, criticó la postura judicial al afirmar que las autoridades “están jugando con la vida” de su padre, insistiendo en que el exgobernante no representa riesgo de fuga.




