EL NUEVO DIARIO, DOHA.- El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, llegó hoy a Catar para abordar con las autoridades del país árabe «la situación en Israel» y cómo «evitar que el conflicto se extienda», en el marco de una gira por Oriente Medio para afianzar el apoyo de su país al Estado judío tras el ataque cometido el pasado día 7 desde Gaza por el grupo islamista Hamás.
«Condenamos en los términos más enérgicos los ataques terroristas en Israel. Viajé a Doha para reunirme con líderes gubernamentales para discutir la situación en Israel. Los esfuerzos de nuestros socios regionales serán fundamentales para evitar que el conflicto se extienda», dijo Blinken en X (antes Twitter).
El jefe de la diplomacia estadounidense aterrizó en Doha tras viajar a Tel Aviv para trasladar el apoyo «inquebrantable» de su país a Israel; y a Jordania, donde hoy se reunió con el rey jordano, Abdalá II, y el presidente palestino, Mahmud Abás.
Pese a que tanto el monarca jordano como el líder palestino han afirmado haber abordado con Blinken el recién ultimátum de Israel para evacuar el norte de la Franja de Gaza en visos de una inminente operación terrestre, el secretario de Estado hasta el momento solo se ha referido a conversaciones para condenar el «terrorismo de Hamás».
Este movimiento islamista está considerado como grupo terrorista por la inmensa mayoría de los países occidentales y organismos como la Unión Europea (UE), pero algunos otros como Irán o Catar -que acoge desde hace una década una oficina política de los islamistas- lo consideran un interlocutor válido en Gaza.
De hecho, Catar, junto con Estados Unidos y la Unión Europea, es considerado como un actor clave por la ONU para la desescalada del conflicto, dados los lazos que mantiene con Hamás y la ayuda multimillonaria que destina a la Franja de Gaza.
En los últimos días, Doha ha urgido «máxima moderación» a las milicias palestinas de la Franja de Gaza y a Israel, en guerra desde que el 7 de octubre Hamás realizara una incursión múltiple a gran escala que sorprendió al Estado judío.




