La tormenta Melissa ha tenido un comportamiento extraño. Califica para una conducta bipolar. Ha venido dando giros y su lentitud lo ha hecho persistente, casi estacionario.
Nos está dejando agua en demasía, por lo menos en las zonas donde las lluvias han estado persistiendo. Sin embargo, hemos tenido la suerte de que sus vientos no nos han tocado para dañarnos. Y así esperemos que finalice.
Los últimos informes de Indomet señalan que se podría convertir en huracán este sábado 25 de octubre. Esto significa que alcanzaría una mayor intensidad.
Y hasta ahora las lluvias han sido más abundantes en el Gran Santo Domingo, San Cristóbal y Peravia, con inundaciones. Es decir, en la franja Sur del país.
