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9 de enero 2026
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4 min de lectura Economía

“Bajos salarios y débil productividad”, algunas dificultades para lograr Meta RD 2036

Entre otras están: La informalidad, el problema fiscal y eléctrico, según Tavárez

Francisco Tavárez. (Ilustración: El Nuevo Diario).
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EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- El economista Francisco Tavárez advierte que la República Dominicana enfrentará múltiples desafíos para duplicar su producto interno bruto (PIB) hacia el año 2036, entre ellos la baja productividad y competitividad que aún persisten en el país.

Tavárez señaló que uno de los factores estructurales más preocupantes es la escasa diversificación económica. “Seguimos dependiendo de sectores como el turismo y las zonas francas, altamente vulnerables a shocks externos como pandemias, terrorismo o crisis financieras globales”, afirmó.

Agregó que las debilidades en infraestructura productiva son otro gran obstáculo, acentuado por la limitada inversión pública en carreteras, puertos y aeropuertos, esenciales para mejorar la conectividad comercial. “A esto se suma el problema energético: la electricidad es costosa y se pierden más del 35% de las cargas servidas, generando un alto costo fiscal para el Estado”, explicó.

Retos estructurales

Durante una entrevista ofrecida a este medio, Tavárez también advirtió que la informalidad económica, los bajos salarios, la desigualdad territorial y la debilidad fiscal son factores que podrían hacer fracasar la meta de crecimiento planteada. “El Estado se encuentra en una situación de precariedad para asumir gastos esenciales como salud, vivienda y seguridad social”, subrayó.

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Urgencia de reformas estructurales

Partiendo del dato de que en 2024 el PIB per cápita era de aproximadamente US$11,000 y se pretende elevarlo a US$22,000 en 2036, Tavárez enfatizó la necesidad de acelerar reformas estructurales en áreas clave como la fiscalidad, el mercado laboral, la seguridad social, la educación y el sistema eléctrico.

Estas reformas, insistió, deben ir acompañadas de un esfuerzo público-privado para incrementar la inversión en infraestructura y tecnología. “El déficit en inversión pública ronda el 5% del PIB, pero apenas se está ejecutando un 2%. Esto limita gravemente la productividad y el crecimiento económico. Hay que invertir más y, sobre todo, mejor”, apuntó.

Además, instó a reducir progresivamente la informalidad laboral, que afecta al 55% de la fuerza de trabajo, pues esto impactaría positivamente en los salarios y daría un “rostro humano” al crecimiento económico.

Diversificación productiva y eficiencia estatal

El economista también abogó por una mayor diversificación productiva para aumentar la resiliencia de la economía. Planteó el fortalecimiento de sectores como la agroindustria, energías renovables y manufactura avanzada, así como una reforma profunda de la burocracia pública. “El Estado no debe ser un botín político; necesita funcionar bajo principios de mérito y transparencia”, puntualizó.

Desarrollo sostenible y equilibrio fiscal

Sobre el desarrollo sostenible, Tavárez subrayó que es imperativo avanzar en una reforma fiscal integral, ya que la baja presión tributaria (menor al 15% del PIB) ha lastrado la inversión social y en capital físico. “Una reforma bien diseñada aliviaría el déficit crónico entre ingresos y gastos, reduciría el peso de la deuda y liberaría recursos para prioridades estratégicas”, indicó.

También enfatizó que las reformas laboral y de seguridad social deben implementarse de manera conjunta para mejorar la calidad de vida de los trabajadores. “El actual sistema de pensiones (CCI) responde a una lógica de mercado, más centrada en la rentabilidad que en la dignidad de las pensiones. Esto debe cambiar”, advirtió.

Impacto de Meta RD 2036

Según Tavárez, si se logra duplicar el PIB, los beneficios se extenderán a toda la economía nacional. Mencionó que el turismo sería uno de los sectores más favorecidos por la mejora en infraestructura y conectividad internacional, posicionando al país como un destino de alto perfil.

Asimismo, consideró que las energías renovables ocuparán un papel central, junto con las industrias de innovación y tecnología, dentro del régimen de zonas francas.

¿Cómo impactaría en el bolsillo del dominicano?

Tavárez sostuvo que el verdadero impacto de esta meta dependerá de que los cambios sean profundos y sostenibles. “Si se invierte en las personas, en educación, empleos dignos y protección social, la economía no solo crecerá, sino que incluirá a la mayoría. Esa es la diferencia entre crecimiento y desarrollo”, explicó.

¿Qué oportunidades abriría para los jóvenes?

Sobre el impacto en la juventud, el economista fue cauto: “Eso está por verse”. No obstante, afirmó que una estrategia de desarrollo como Meta RD 2036 debe ampliar el acceso a formación técnico-profesional, becas educativas y conectividad digital, especialmente en zonas con menor desarrollo.

Citó datos de la Encuesta de Fuerza de Trabajo de 2023 que revelan la existencia de unos 300 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan. “Estamos desperdiciando a la parte más dinámica e innovadora de nuestra fuerza laboral”, lamentó.

Recomendaciones finales

Tavárez concluyó señalando la necesidad de fortalecer la participación ciudadana y establecer mecanismos efectivos de monitoreo y evaluación. “Sin seguimiento, no hay política pública, solo intenciones”, afirmó.

Finalmente, recomendó establecer alianzas con organismos internacionales como el BID y el Banco Mundial para el financiamiento de grandes proyectos. “Si Meta RD 2036 se convierte en una simple iniciativa de gobierno y no en una visión de Estado, fracasará. El país no puede reiniciarse cada cuatro años. El desarrollo se planifica con visión de largo plazo”, sentenció.