EL NUEVO DIARIO; SANTO DOMINGO.- El Comité de Emergencias para el combate al COVID-19 implementará un nuevo plan sanitario en el municipio de Haina, provincia San Cristóbal, que abordará la crisis de contagios de una manera integral con sinergias y colaboración público-privada, a fin de evitar la dispersión del virus hacia el Distrito Nacional.
«Santo Domingo, como un solo ente, es un monstruo de cinco cabezas y así como mitológicamente hay que entrarle a esos monstruos y cortarles la cabeza uno a uno, eso es lo que tenemos que hacer en este caso», ilustró a El Nuevo Diario el director ejecutivo del referido comité, Amado Alejandro Báez.
En ese sentido, el galeno explicó que se llevarán a cabo dos esfuerzos estratégicos: el primero constará de intervenciones puntuales basadas en mapas de calor (hotspots) de los casos de contagio, y el segundo, en operaciones desde el plano geopolítico.
Todo esto en conjunto con el Ministerio de Salud Pública, la coordinación del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el Ministerio de Defensa, el Servicio Nacional de Salud (SNS), así la como integración de líderes comunitarios, empresarios y el gobierno local.
Con los empresarios, el Comité creará una especie de «muro de contención», tanto desde la perspectiva de cerco epidemiológico, como desde el fortalecimiento del sistema de salud, así como intervenciones preventivas, muestreo de casos, aislamiento y las estrategias de protección ya habituales como el distanciamiento, uso de mascarillas y lavado de manos.
Igualmente, el apoyo económico del sector privado permitirá establecer en Haina puntos fijos de tomas de muestras, es decir, una presencia continua de las autoridades sanitarias para la realización de pruebas, centros de aislamiento propios de la demarcación y que los hospitales privados doten el 20% de sus camas a tratamiento de pacientes COVID-19.
«Así podemos crear una red, que serviría por ejemplo, en el caso de que se exceda la capacidad hospitalaria de Haina, los casos sean referidos a otras provincias que no sean el Distrito, sino a Azua, Baní o donde sea que haya camas y descongestionar la capital…», señaló Báez.
La idea, continuó el doctor, es fortalecer a Haina de modo que sea autosuficiente y que este abordaje sirva de modelo a otras localidades del país para poder seguir enfrentando la pandemia de manera efectiva.
Según señaló el experto en temas de salud pública, desastres y emergencias masivas, el repunte en el número de contagios propios de la desescalada se ha detectado principalmente en el Gran Santo Domingo con 6,884 infectados; 8,081 en el Distrito Nacional; y 1,691 en San Cristóbal, por lo que puso de manifiesto la «necesidad de apretar las medidas preventivas generales».
Ante la razón de aplicar este abordaje «holístico» ahora, y no antes del repunte de los casos, Báez explicó que el entendimiento epidemiológico del comportamiento del coronavirus en las citadas demarcaciones solo ha sido posible semanas después de iniciado el proceso de reapertura.
«No es que hemos estado estáticos haciendo nada, sino que hemos estado haciendo intervenciones en diferentes direcciones y determinamos que una de las formas más efectivas es continuar segmentando el Gran Santo Domingo y hacer operaciones puntuales en localidades estratégicas», dijo el doctor.
Para que este modelo público privado funcione, ambas partes deben consensuar y tener la iniciativa, como lo ha decidido el empresariado de Haina, que se espera aliente a los demás entes privados en otros lugares que son foco de contaminación, como Santo Domingo Oeste.
«De todos modos los operativos serán continuos, Santo Domingo no puede parar, y no va a parar», concluyó Báez.
La República Dominicana suma al día de hoy 27,370 contagiados por el COVID-19, con 669 muertos, tras 693 nuevos infectados y 6 decesos en la jornada de ayer, según informaciones del Ministerio de Salud Pública.
Del total de infectados, hay 817 hospitalizados, de los cuales 175 están ingresados en unidades de cuidados intensivos y 70 en ventilación mecánica.
La ocupación hospitalaria se ubica en 53.4 %; la tasa de letalidad se sitúa en 2.44 %, mientras que la de positividad en las últimas cuatro semanas es de 19.89 %.





