RESUMEN
¿Qué sentido tiene que algunos en el mundo vivan de la fabricación de las armas, cuando muchos más mueren a causa de estas?
Esa ha sido una excusa absurda, por lo menos en EEUU, cuando sube a la palestra el tema sobre control de armas de fuego.
Siempre se habla del poder y los intereses detrás de la fabricación de las armas. ¿Acaso hay algo más poderoso que la vida humana?
En algún momento la sociedad, toda, debe deshacerse de las armas, de lo contrario estas acabarán con la sociedad. Así se ve en todas partes del mundo.
Cada día son más los caídos por una bala…y con el tiempo serán muchos más porque cada día hay más armas en manos de salvajes que pasan por personas civilizados.
Nunca será válido aquel “examen” psicológico como requisito para porte o tenencia de arma. Una persona apta para ello siempre podrá tener un momento de explosión, ese instante en el que detona la violencia oculta y se produce la tragedia, dejando muerte, luto y dolor.
Fue triste ver este martes a Barack Obama llorar mientras recordaba a 20 niños asesinados en un tiroteo en una escuela de Newtown (Connecticut) en 2012.
El presidente de EEUU presentó un paquete de medidas para una nueva regulación en la compra y venta de las armas de fuego.
Este dispositivo, que tiene como única función provocar la muerte o la incapacitación de un individuo, tiene que desaparecer.
La humanidad no nació con las armas de fuego y la aparición de este artefacto bélico no ha hecho mejor al mundo, sino todo lo contrario.
No a las armas de fuego ¡¡¡.
POR LUIS BRITO




