ENVÍA TUS DENUNCIAS 829-917-7231 / 809-866-3480
21 de enero 2026
logo
OpiniónRamón SabaRamón Saba

Ángela Suazo

COMPARTIR:

RESUMEN

Analizando noticia... por favor espera.

Nació el 12 de julio de 1975, en Santo Domingo.

 

Poeta, escritora de literatura infantil y gestora cultural.

 

Su carrera profesional ha estado vinculada al mercado de valores y finanzas. Egresada de las carreras de mercadeo, administración de empresas, finanzas corporativas y planificación estratégica en la Universidad APEC. Ha participado en diversos talleres y formaciones para fortalecer su proceso creativo y sus habilidades como escritora. Fue directora de administración de Fondos de Pioneer, Sociedad Administradora de Fondos de Inversión y gestora de la Fundación Te Reto a leer.

 

 

En el haber bibliográfico de Ángela Suazo se encuentran los títulos DO mayor (poesía), una historia escrita entre sus letras y sus acordes expresa ella misma y Dátiles de Tierra y Sal, la orilla donde está sembrada mi alma (poesía). También tiene publicado un cuento infantil titulado ¿Qué fue eso que soñé? Ha sido parte de las antologías Falso positivo y El rugido de las flores, de la editorial argentina Pata de Cabra. Ha sido facilitadora en temas de mercado de valores, liderazgo y productividad y mediadora de círculos de lectura.

 

Ángela Suazo forma parte de los grupos de lectura Tertulia Urbana, Lectura entre amigas y Tertulia LDC. Ha participado de los talleres Pata de Cabra en Argentina, además formó parte del taller Vocal y Consonante – Creativa Literaria, y Escribir es Hoy. Gestiona la fundación “Te Reto a Leer”, creada para el fomento de la publicación, difusión, distribución e intercambio de obras literarias en general para niños, jóvenes y adultos. Tiene un programa de radio y podcast llamado “Una Página A La Vez” donde ha entrevistado a cientos de escritores, gestores culturales y cantautores de todo el mundo, conversando sobre su proceso creativo y recomendaciones para lectores.

 

El escritor argentino Carlos Salem considera que la poesía de Ángela Suazo es verde y azul. Azul como el mar que siempre parece a punto de lamer los pies de la autora o la protagonista de los poemas, tratando de conciliarle las pocas alegrías o de lavarle las penas. Verde como la fruta, que, si la miras con atención vas viendo madurar, volverse apetitosa y sensual, anticipando sabores inolvidables. Hay una música de fondo en este libro, percusión de ola, que más que sobre saltar acuna, predispone al baile de las palabras o a los ritmos del amor, porque un mar puede ser un mar de lágrimas, pero sigue siendo un mar que hay que cruzar.

 

La escritora Priscilla Velásquez Rivera estima que Do mayor es una historia de amor contada y cantada en poesía. Es un lienzo claroscuro de amor y desilusión. La complicidad de dos almas gemelas que por alguna razón que no se adivina, no siguen el camino juntas. Un reencuentro fortuito que confirma en una mirada lo que el corazón ya sabe.

 

Finalmente, la escritora Rosa Silverio recuerda que George Steiner decía “lo que no se nombra, no existe” y es por esto que Ángela Suazo, a través de su poemario Dátiles de tierra y sal, nombra y graba en nuestra memoria el Caribe y su simbología marina. En su poesía encontramos una voz singular que logra emocionar mediante su lenguaje sencillo y cercano. Sus poemas son sensuales, amorosos y vivificantes que iluminan y trascienden. Un poemario intimista, sensorial y telúrico. Su autora redescubre la libertad y el amor gracias a la arena, la sal, el mar, el sol y las palmeras. Hay en cada texto mucha plasticidad y una sensibilidad que conmueve y toca el centro exacto de nuestro corazón. En definitiva, estamos ante un libro que llueve hacia dentro e invita al vuelo

 

Concluyo esta entrega de TRAYECTORIAS LITERARIAS DOMINICANAS con un poema de Ángela Suazo:

 

tamaño de tu ausencia

 

He tomado

las medidas de tu silencio

y

me queda grande.

 

Tu silencio no me calza.

Me queda grande en las mañanas

cuando el gallo no encuentra eco.

 

Me pisa durante el día.

Durante la noche me abraza

fuerte

y me jura

que mañana morirá.

 

Por Ramón Saba

Comenta