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13 de febrero 2026
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OpiniónJosé Manuel JerezJosé Manuel Jerez

América Latina como espacio geopolítico: recursos y vulnerabilidades

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RESUMEN

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1América Latina constituye uno de los espacios geopolíticos más complejos y estratégicos del mundo contemporáneo. Su enorme diversidad territorial, sus extensos recursos naturales, su posición entre los dos grandes océanos y su historia marcada por la dependencia externa han configurado una región donde se entrecruzan oportunidades y tensiones. Desde la perspectiva geopolítica, América Latina es simultáneamente un espacio de disputa, un reservorio de riqueza global y un laboratorio político en constante transformación.

La región posee algunos de los recursos naturales más codiciados del planeta. Es líder mundial en reservas de litio, cobre, agua dulce, biodiversidad y tierras cultivables. El Amazonas, considerado el pulmón del mundo, constituye un espacio vital no solo para el equilibrio climático global, sino también para la seguridad hídrica y energética de Sudamérica. Estas riquezas convierten a la región en un objetivo estratégico para potencias extrarregionales interesadas en asegurar el acceso a recursos críticos para la transición energética.

Sin embargo, América Latina enfrenta vulnerabilidades estructurales que limitan su capacidad de proyección geopolítica. La desigualdad persistente, la debilidad institucional, la corrupción, los modelos económicos dependientes y la fragmentación política dificultan la construcción de agendas regionales coherentes. La falta de infraestructura integrada, los conflictos internos y la volatilidad fiscal agravan la incapacidad de los Estados para aprovechar plenamente su potencial geoestratégico.

En términos geopolíticos, la región ha sido históricamente considerada el “patio trasero” de Estados Unidos, cuya influencia política, económica y militar ha moldeado buena parte de la historia latinoamericana. Desde la Doctrina Monroe hasta la Guerra Fría y las dinámicas contemporáneas de seguridad, Washington ha mantenido presencia activa en la región, influenciando gobiernos, modelos económicos y estrategias de defensa.

China ha emergido como un actor decisivo en los últimos veinte años. Es ya el principal socio comercial de varios países latinoamericanos y el mayor inversionista en infraestructura, energía, transporte y minería. Su presencia económica se traduce en influencia política, reordenamiento de alianzas y dependencia financiera. La competencia entre Estados Unidos y China convierte a América Latina en un territorio donde se define la configuración del poder global del siglo XXI.
Rusia también ha incrementado su presencia, principalmente mediante cooperación militar, acuerdos energéticos y apoyo político a gobiernos aliados. Aunque su peso económico es reducido, su valor simbólico y estratégico contribuye a diversificar las relaciones internacionales de algunos Estados latinoamericanos, generando tensiones con Estados Unidos.

Las iniciativas de integración regional —como UNASUR, CELAC, MERCOSUR, ALBA y la Alianza del Pacífico— han tenido avances importantes, pero también retrocesos debido a diferencias ideológicas, rivalidades nacionales y agendas incompatibles. La incapacidad de construir un bloque regional cohesionador limita la influencia latinoamericana en negociaciones globales y perpetúa la dependencia externa.

En este escenario, el Caribe adquiere un valor geopolítico singular. Su posición estratégica, sus rutas marítimas, su importancia para la seguridad hemisférica y su vulnerabilidad climática lo convierten en un espacio prioritario para potencias globales. La creciente presencia china, la influencia histórica de Estados Unidos y los vínculos con Europa se entrecruzan en esta subregión.

Para República Dominicana, comprender la geopolítica latinoamericana es esencial para formular una política exterior que maximice oportunidades y minimice riesgos. Su ubicación en el Caribe, su creciente economía de servicios, su dependencia energética y sus vulnerabilidades ambientales exigen una lectura precisa del entorno regional. Insertarse inteligentemente en este tablero permitirá al país aprovechar recursos estratégicos, fortalecer alianzas y garantizar una posición más segura en el cambiante escenario internacional.


Por José Manuel Jerez

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