EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Fabricio Alvarado, excandidato presidencial de Costa Rica, sostuvo ayer que la discusión no debería centrarse en la lectura de la «Biblia» en las escuelas, sino más bien en los principios y valores de la sociedad para defender la familia, fomentar la ética y combatir la corrupción.
En una entrevista concedida al activista social Jaime Rincón en «El Nuevo Diario», defendió el derecho que tienen los padres de no enviar a sus hijos a clases de religión y dijo no estar de acuerdo con ninguna imposición religiosa. Además llamó a reflexionar sobre lo que ha significado para las sociedades alejar a Dios del debate público.
«La discusión que se ha generado aquí a raíz de las declaraciones por parte de la diputada (Faride Raful), no debería centrarse en si se lee o no la «Biblia», sino más bien en lo que ha reflejado alejar los valores de nuestras sociedades, ya que hemos dejado de hablar de valores, dejando de lado a Dios. Sin embargo, si no quieren hablar de Dios pues hablemos de valores. En mi caso como creyente, conozco (los valores) de la Palabra de Dios. Hablemos de la solidaridad, la justicia, del amor al prójimo, cosas que se han perdido. Decir principios y valores no es solo para mí defender la paz y la familia: es ir en contra de la corrupción, ser ético, transparente», destacó el excandidato.
Alvarado refirió que su país es un Estado confesional católico, donde se imparten clases de religión, y explicó que cuando un padre de familia no está de acuerdo que su hijo reciba clase de religión, envía una nota y no la recibe. También precisó que las organizaciones religiosas pueden registrarse como asociaciones, y apuntó que se trabaja en un proyecto para mejorar su estatus.
«En el tema de la religión existe mucha diversidad, muchos podrían interpretar la lectura de la «Biblia» como un tema de imposición, lo cual no estaría de acuerdo. Si defiendo la libertad religiosa, tengo que entender lo que dicen los tratados de derechos humanos sobre libertad religiosa, y dicen que la libertad es el derecho que tengo yo de creer o no creer, y ese creer o no creer lo puedo expresar en público o privado», subrayó.
El líder político es predicador evangélico y fue candidato del Partido Restauración Nacional.




