RESUMEN
En búsqueda de Salud Integral
Necesario es golpearse en el suelo, situaciones que involucran a toda la familia y se solidarizan como lo hacen quienes de verdad aman y se sacrifican por los suyos. Periodos difíciles que pueden durar días, meses, años, incluso décadas. No entenderán del todo a su propia sangre que ha sucumbido, no tendrán todas las herramientas ni podrán expresar las palabras y la escucha apropiada, pero estarán ahí. Es lo que realmente se necesita en esas etapas de la vida en que la frustración o los fracasos que nos atormentaban solo en las pesadillas se convierten en acontecimientos que marcan el rumbo de nuestra vida.
O nos hundimos del todo o aprendemos de estas experiencias que nos hacen poner los pies en la tierra, desechar las fantasías, destruir las alas de papel y despertar de los sueños. ¡Nadie puede pasarse la vida soñando y desechando el mundo verdadero! Los duros golpes de la vida son beneficiosos si nos hacen descubrir que todos tenemos un alma. ¿Existe alguien perfecto? ¿Por qué las personas que tienen alguna autoridad sobre sus empleados los aplastan y tratan como insectos?
Tener alma es lo que todos necesitamos. Si logramos salir de la oscuridad encontraremos la libertad, la cual tiene un precio muy algo que pagar todos los días. Hay que estar no solo dispuestos a luchar por ella, sino reconocer que no nos queda otra opción. Las esclavitudes nos destruyen, las impuestas por personas a sus subalternos exigiéndoles que se amolden a sus criterios, limitaciones e intereses en lo cultural, social, religioso y económico.
La soledad autoimpuesta es una de las peores opciones que podemos imponernos con el justificante de que los demás siempre tienen dobles intenciones con nosotros. Ser utilizados, humillados o desechados después de darlo todo no nos da derecho a arrinconarse por el resto de la existencia. No podemos dejar que se nos caiga el mundo. Hay que reconciliarnos con nuestra forma de ser, amar nuestra personalidad e individualidad, dejar atrás las cosas y personas que nos han tenido en vilo. Imitar a las gaviotas que buscan buen puerto, guiados por los vientos de la humildad. La sencillez evita que uno pierda el rumbo y recupere el verdadero sentido de las cosas. Luz para clarificar las ideas, respirar profundo y cientos de veces para airearse.
La idiotez es la característica de las personas que no perdonan sus equivocaciones, que desisten cuando todo va mal, que se dejan atrapar por el rechazo y no buscan repetidamente nuevos espacios, ambientes y abren otras puertas. No te dejes derrotar es lo que cada uno tenemos que decirnos, valorarnos y buscar cultivar los mejores valores de la existencia humana. Abandonar la postura de dar lastima es un imperativo. Volver a sonreír es meta a alcanzar y hacer que se sientan orgullosos de nosotros quienes nos trajeron a la vida y ya no están a nuestro lado. Esto es tener ALMA.
El autor es doctor en Teología Católica.
Por: Padre Manuel Antonio García Salcedo.
Arquidiócesis de Santo Domingo
