EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – La Alianza Cristiana Dominicana (ACD) hizo un llamado este lunes a los nuevos legisladores de la República Dominicana para que mantengan en su agenda el debate y la inclusión de las Tres Causales en el nuevo Código Penal, respetando los derechos fundamentales de las mujeres.
Mediante un comunicado, la ACD destacó la importancia de avanzar hacia un marco legal que garantice la dignidad y la vida de las mujeres en situaciones excepcionales, tales como: cuando la vida de la madre corre peligro, cuando el embarazo es producto de una violación o incesto, y cuando el feto es incompatible con la vida fuera del útero.
“Estas tres causales no solo son una necesidad ética y moral, sino una garantía para el bienestar de las familias dominicanas”, expresó Josefina Reyes, vocera de la Alianza Cristiana Dominicana.
La entidad, que agrupa a personas de diversas tradiciones cristianas, como católicos, bautistas, episcopales, metodistas, pentecostales y evangélicos, aclaró que legislar a favor de las tres causales no implica promover el aborto, sino más bien proteger la vida y la salud de las mujeres que se enfrentan a estas circunstancias trágicas.
“Instamos a los nuevos legisladores y legisladoras a que actúen con valentía y compromiso social, tomando en cuenta el clamor de una parte importante de la sociedad civil que pide una legislación más justa, humana y acorde con los principios fundamentales de respeto a la vida y la dignidad de las mujeres”, agregó Reyes.
Asimismo, la Alianza Cristiana Dominicana recordó que el debate sobre el nuevo Código Penal no puede seguir postergándose, ya que el país necesita con urgencia un marco normativo actualizado y conforme con los estándares internacionales en materia de derechos humanos.
“Hacemos un llamado a los legisladores a que no permitan que las discusiones sobre este tema se desvirtúen o retrasen, pues está en juego el futuro de miles de mujeres y familias dominicanas”, concluyó.
La Alianza Cristiana Dominicana continuará trabajando para que los principios de amor, justicia y solidaridad guíen las decisiones legislativas, siempre con un enfoque en la protección de los derechos de las mujeres y niñas.




