EL NUEVO DIARIO, GINEBRA.- Al menos cuatro niños mueren cada semana por la falta de personal y suministros sanitarios en el estado del Nilo Blanco, en el sur de Sudán, donde se calcula que viven más de 433,000 desplazados internos en una decena de campos de refugiados, alertó hoy la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Antes de la crisis, que comenzó el pasado mes de abril por una rebelión del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) contra el Ejército regular sudanés, el estado del Nilo Blanco acogía a unos 300,000 refugiados, en su mayoría procedentes de Sudán del Sur.
«El aumento del número de desplazados internos ha desbordado los servicios esenciales de los campos de refugiados», dijo en rueda de prensa la responsable de Relaciones Exteriores de ACNUR Dominique Hyde, quien apuntó a los recientes combates en el estado occidental de Darfur como la principal causa de este incremento.
De acuerdo con el recuento oficial de la agencia humanitaria, los desplazados por el conflicto en Sudán ya han superado los 6 millones.
Hyde denunció que el éxodo de los refugiados sudaneses en los países vecinos de acogida está aumentando también «drásticamente», como es el caso de Chad, hacia donde unos 450,000 refugiados sudaneses habrían cruzado la frontera hasta el 3 de noviembre, con una media de 700 personas al día.
De manera paralela, en otros países como Sudán del Sur, más de 362,000 personas han cruzado hacia su territorio desde el inicio del conflicto en Sudán, un 70 % de ellos sursudaneses que regresan a sus lugares de origen ante la escalada de los combates.
Además, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), los enfrentamientos actuales también amenazan la productividad agrícola y ponen en riesgo la próxima temporada de cosecha, lo que podría agravar aún más la crisis alimentaria en Sudán.
Hasta la fecha, el PMA ha prestado asistencia alimentaria y nutricional vital a 2,7 millones de personas en 17 de los 18 estados de Sudán, donde se estima que más de 20 millones de personas padecen inseguridad alimentaria severa.
«A menos que proporcionemos asistencia humanitaria urgente a la población civil dentro del Sudán, ésta seguirá desplazándose a países vecinos como Sudán del Sur y el Chad, que están luchando por responder a la crisis humanitaria cada vez mayor», aseguró la responsable de ACNUR, quien recordó la importancia de aumentar la financiación humanitaria.
Actualmente, el Plan Regional de Respuesta a las Necesidades Humanitarias de los Refugiados sólo cuenta con un 39 % de los 1,000 millones de dólares de financiación que pide para cubrir las emergencias sanitarias en los cinco principales países de acogida.




