RESUMEN
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – Enrique Cabral, psicólogo social y organizacional, alertó sobre los efectos negativos de la presión social en la toma de decisiones personales, especialmente cuando esta se origina dentro del núcleo familiar, y sobre el uso indebido de los hijos como herramienta de manipulación emocional en relaciones de pareja.
Según explicó el especialista, la familia es el primer grupo social que influye de forma positiva o negativa en las decisiones del ser humano.
“La primera presión social que recibe una persona viene de la familia, y esa presión casi siempre interfiere con la decisión individual”, señaló
Cabral ofreció esas informaciones durante una entrevista realizada por la tanatóloga Krismeli Brito Padilla, en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido a través de la plataforma digital El Nuevo Diario TV.
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El psicólogo enfatizó que permanecer en una relación dañina bajo el argumento de “hacerlo por los hijos” es una de las justificaciones más comunes y, a la vez, más perjudiciales.
“Los hijos no fueron quienes tomaron la decisión de quedarse en una relación que genera daño emocional”, afirmó.
Cabral advirtió que utilizar a los hijos para retener, manipular o presionar emocionalmente a la pareja tiene consecuencias profundas en la salud mental de los menores. “No se debe usar a los hijos como medio de presión emocional”, puntualizó.
En ese mismo orden, indicó que los niños reciben mensajes contradictorios cuando se les habla de amor, respeto y paz, mientras crecen en un ambiente de conflicto constante. “No se puede enseñar amor cuando se vive lo contrario dentro de la relación”, explicó.
Aunque expresó su valoración por la familia como base de la sociedad, Cabral aclaró que existen situaciones extremas en las que la separación puede ser una decisión responsable. “Los niños, aun siendo pequeños, perciben cuando una relación no funciona”, sostuvo.
El psicólogo hizo un llamado a salir de la zona de confort y a buscar apoyo profesional cuando una relación se vuelve emocionalmente destructiva. Psicólogos y terapeutas familiares pueden acompañar estos procesos y ayudar a tomar decisiones más saludables.
“Salir de una relación tóxica no es abandonar a los hijos; es protegerlos”, indicó




